Nota El objetivo del presente informe es ofrecer una visión sucinta de las perspectivas y tendencias actuales sobre las actividades de desinformación relacionadas con la COVID-19/coronavirus. El informe se basa en fuentes abiertas, no proporciona una visión integral ni completa y se centra principalmente en la dimensión externa, de acuerdo con el mandato del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE). El informe ha sido elaborado por la División de Comunicaciones Estratégicas y Análisis de la Información del SEAE, que contribuye a los esfuerzos de la Unión Europea por contrarrestar la desinformación, entre otras cosas, mediante la detección, el análisis y la exposición de las campañas de desinformación. Para abordar la desinformación con relación a la pandemia de COVID-19, identificarla y analizarla, el SEAE trabaja estrechamente con la Comisión Europea, los servicios del Parlamento Europeo y los Estados miembros de la Unión. A este respecto, el SEAE coopera también con socios internacionales [el Grupo de los Siete (G7), la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la sociedad civil]. Los resultados se publican periódicamente en EUvsDisinfo.eu y en canales de las redes sociales. Las perspectivas se comparten con las instituciones europeas y los Estados miembros en tiempo real, incluyendo a través del Sistema de Alerta Rápida sobre Desinformación.

Resumen

  • Desde que se publicó el último informe especial, la información errónea y la desinformación en internet con respecto a la COVID-19 han disminuido y se han centrado en las vacunas, según diversos análisis de las miles de verificaciones de hechos que se han llevado a cabo desde el comienzo de la pandemia. La difusión y el alcance de la información errónea y la desinformación en línea siguen siendo preocupantemente altos. La falta de herramientas y acceso a datos pertinentes dificulta las investigaciones para estimar su repercusión directa sobre la conducta humana.
  • En vista de los acontecimientos y las observaciones actuales, consideramos que la crisis sanitaria debida a la COVID-19 seguirá ofreciendo amplias oportunidades en todo el mundo para la difusión información errónea y desinformación. Son previsibles sobre todo alrededor de temas como el endurecimiento de las medidas de confinamiento y el desarrollo y la distribución de las vacunas.
  • Los agentes estatales como China y Rusia están maximizando el efecto de la llamada «diplomacia de las vacunas» en sus operaciones de comunicación, muy probablemente con la intención de mejorar su reputación y su posición económica en el extranjero. Así, aprovechan los canales diplomáticos, los medios de comunicación de control estatal y las publicaciones de apoyo o alternativas, así como las redes sociales, para distribuir sus mensajes.
  • Mientras que en la región de Oriente Próximo y Norte de África las narrativas de desinformación aún no circulan debido al retraso de la segunda ola de COVID-19, en Siria el régimen sigue aprovechando la COVID-19 para impulsar su agenda política a través de desinformación recurrente sobre las sanciones de la UE.
  • En la Unión Europea y su vecindad, publicaciones pro-Kremlin siguen haciéndose eco de voces que restan importancia a la amenaza del virus y pretenden socavar las estrategias gubernamentales para frenar la segunda ola de contagios.
  • Las evaluaciones facilitadas por el Código de buenas prácticas en materia de desinformación de la Unión Europea muestran los continuos esfuerzos que llevan a cabo las plataformas por frenar la difusión de información errónea y desinformación. Sin embargo, la proliferación, la rentabilidad y la visibilidad de información potencialmente perjudicial sigue siendo alta en todas las plataformas de internet.
  • Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, es indispensable la labor de los verificadores de hechos y de los medios de comunicación profesionales e independientes para descubrir y neutralizar la información falsa, engañosa y potencialmente perjudicial. La generalización de la verificación de hechos ha demostrado tener un efecto positivo para reducir la información errónea sobre afirmaciones específicas relacionadas con la COVID-19[1]. Esta actividad es imprescindible para paliar las posibles consecuencias perjudiciales y aumentar la resiliencia de la sociedad.

 

En detalle: Desinformación, información errónea y otras actividades en relación con la COVID-19 (mayo–noviembre)

 

Con respecto al debate en curso[2] para establecer definiciones claramente delimitadas para diversos tipos de información falsa, engañosa y potencialmente perjudicial, en el presente informe haremos referencias conscientes a la información errónea, que «se refiere a la información falsa que se difunde sin intención de engañar, aunque los efectos de dicha información errónea puedan ser perjudiciales igualmente», y a la desinformación, que describe «el contenido que puede verificarse como falso y se crea, presenta y difunde para obtener un beneficio económico o para engañar intencionadamente al público, y que puede causar daño público». Suelen formar parte de operaciones de influencia a través de la información, que hacen referencia a los esfuerzos coordinados de agentes nacionales o extranjeros para influir en un público objetivo mediante una serie de medios engañosos, entre ellos la supresión de las fuentes de información independientes, así como la desinformación.

Si bien en nuestros anteriores informes periódicos los medios de comunicación pro-Kremlin sembraban dudas sobre las medidas tomadas y la solidaridad de la UE en respuesta a la COVID-19, ahora la narrativa principal se decanta hacia las vacunas. A lo largo del verano, las narrativas conspirativas —como que el virus se creó en un laboratorio o es una herramienta de las élites globalistas para desatar el caos económico— fueron debilitándose[3] y dando paso a narrativas triunfales[4] sobre la vacuna rusa Sputnik V. Los medios de comunicación pro-Kremlin aclaman la vacuna Sputnik V en distintas lenguas, a veces alegando falsamente un robusto apoyo internacional[5] y acusando a Occidente de querer sabotear dicha vacuna por motivos políticos y económicos[6].

En los medios de comunicación rusos de control estatal en diversos idiomas se ridiculiza abiertamente a los fabricantes de vacunas occidentales, acusándolos incluso de desarrollar «la vacuna del mono»[7] (ya que algunos fabricantes utilizan un vector vírico de los chimpancés). En algunos casos, se han favorecido narrativas conspirativas que proclaman que la vacuna «convertirá a las personas en monos»[8].

Para llegar a su público nacional, los medios de comunicación controlados por el Estado ruso aplican narrativas similares a las destinadas al extranjero, según las cuales China[9] y Rusia están gestionando la pandemia mejor que los Estados miembros de la UE[10] o que Ucrania mediante vacunas seguras y eficaces[11] en fase de desarrollo avanzada, codiciadas por otros países[12].

En Europa, los medios de comunicación pro-Kremlin se han hecho eco activamente de las voces contrarias al confinamiento. En Italia, los medios pro-Kremlin amplifican constantemente[13] voces locales que tildan de insensata la estrategia aplicada por el Gobierno para controlar la segunda ola de contagios, incluidas las afirmaciones que defienden que llevar mascarilla no sirve de nada. Los medios Pro-Kremlin también han etiquetado las restricciones debidas a la COVID-19 como «el resultado de una descabellada psicosis y paranoia colectiva[14]». Al mismo tiempo, Sputnik publica habitualmente novedades sobre el éxito[15] de la vacuna rusa. En Alemania, RT también ha dado voz a quienes cuestionan la amenaza de la COVID-19 y ponen en duda la utilidad de los tests y mascarillas. Una videoentrevista de RT[16] a un médico local que expresa dicho punto de vista suma más de un millón de visualizaciones. Hay riesgo de que aumente la desinformación relacionada con la COVID-19 a medida que se imponen nuevos confinamientos en Europa.

El Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI) ha documentado[17] el uso estratégico y la rápida difusión internacional de la desinformación durante la pandemia. Un informe completamente inventado sobre ensayos mortales de vacunas contra la COVID-19 en EE. UU. se distribuyó a través del sitio web de la llamada «República Popular de Luhansk» en zonas no controladas por el Gobierno y «logró una amplia difusión en diversos idiomas y entre numerosas comunidades», desde EE. UU. hasta Australia, a pesar de las verificaciones de hechos practicadas por múltiples organizaciones en toda Europa. El comunicado de prensa se publicó el día después de que Rusia anunciara sus planes de fabricar en masa su propia vacuna en cuestión de semanas[18].

Desde el período de nuestro último informe (del 23 de abril al 18 de mayo), se han sumado más de cien nuevos ejemplos de desinformación sobre la COVID-19 con vínculos pro-Kremlin a la base de datos pública de EUvsDisinfo. Los artículos que contenían estos ejemplos de desinformación acumularon más de 230 000 reacciones («Me gusta», enlaces compartidos, comentarios) en las redes sociales. Desde el estallido de la pandemia, EUvsDisinfo ha recogido más de 640 ejemplos de desinformación pro-Kremlin relativos a la COVID-19. Según nuestros hallazgos, actualmente el volumen de desinformación pro-Kremlin que gira en torno a la pandemia es menor que en primavera (probablemente debido a que otros sucesos ofrecen un campo abonado a las campañas de desinformación, como el envenenamiento de Navalny, las protestas en Bielorrusia, etc.).

Un análisis de más de 9000 verificaciones de hechos llevado a cabo por la Red Internacional de Verificación de Hechos (IFCN, por sus siglas en inglés) puso de manifiesto que las afirmaciones infundadas, la desinformación y las conspiraciones también se centran en las necesidades de información de los usuarios y las siguen en magnitud[19]. First Draft explicaba esta tendencia con vacíos de información («falta de datos»[20]), donde los altos niveles de demanda informativa chocan con la escasa oferta de información acreditada disponible. En general, los datos de Google Trends indican que el interés público en internet por acceder a información sobre la COVID-19 parece ser sustancialmente menor que en los inicios de la pandemia.[21]

Dado que la región de Oriente Próximo y Norte de África (MENA) podría experimentar una segunda ola de COVID-19 tardía, en comparación con Europa, es probable que se produzca a su vez un repunte de desinformación y una prevalencia de narrativas de desinformación relativas a las vacunas.

En Siria, el régimen sigue aprovechando la COVID-19 para impulsar sus objetivos políticos. En sintonía con una de sus narrativas recurrentes, el representante del régimen ante la ONU culpó a la UE y a EE. UU. de supuestamente obstaculizar con sus sanciones la asistencia médica al pueblo sirio en el marco de la epidemia de COVID-19, así como el proceso de reconstrucción y el regreso de los refugiados.[22]

Desde mediados de marzo, circulan una serie de informaciones falsas y narrativas engañosas sobre la COVID-19 en el entorno comunicativo de los Balcanes Occidentales. Los verificadores de hechos locales independientes han confirmado infinidad de casos de información errónea, incluyendo aspectos relacionados con las vacunas y los consejos sanitarios, muchos de los cuales incluían una narrativa asistencial dirigida a las familias, centrada en los niños y en la necesidad de protegerlos.[23] En toda la región, se utilizaron plataformas como Facebook para difundir ampliamente afirmaciones de que la COVID-19 es un «fraude» y las mascarillas perjudican la salud, a menudo en forma de declaraciones demoledoras basadas en datos estadísticos «amañados».[24] Las organizaciones de verificación de hechos[25] y, en algunos casos, los medios de comunicación tradicionales[26] se propusieron neutralizarlas.

Desde la primavera de 2020, la comunidad de verificación de hechos de Turquía incrementó sus esfuerzos[27] por desacreditar la información errónea relativa a la COVID-19. En otoño, el número de mensajes relativos a la COVID-19 desmentidos por los verificadores fue inferior. En dicho período, se neutralizaron afirmaciones sobre la ineficacia o el riesgo[28] de llevar mascarilla, diferentes «métodos naturales» para prevenir o hacer tests[29] de COVID-19 y algunas narrativas conspiratorias (como las mascarillas con chips de seguimiento[30]). En algunas ocasiones, estas desacreditaciones tenían que ver con las vacunas.

Desde los inicios del brote, el Partido Comunista Chino (PCC) ha utilizado la pandemia para influir positivamente en su imagen en el extranjero, tanto destacando sus esfuerzos para erradicar la COVID-19 como atacando y cuestionando[31] cualquier crítica sobre el partido. En los medios de comunicación controlados por el Estado chino,[32] se viene afirmando desde noviembre de 2020[33] que el virus no surgió en China y se subraya también la naturaleza «importada»[34] de los nuevos casos.

En general, la estrategia de comunicación parece ser doble: culpar a los demás[35] y destacar los éxitos propios.

La tendencia actual marca la continuidad de la «diplomacia de las mascarillas», que ahora se centra en las vacunas y, en consecuencia, se denomina «diplomacia de las vacunas»[36]. La «diplomacia de las vacunas» de China está muy avanzada y se promociona en los medios de comunicación de control estatal: China promete acceso preferente a sus vacunas contra la COVID-19[37] a países en desarrollo de Asia[38], África[39] y América Latina[40]. Según unos sondeos a gran escala llevados a cabo por el Pew Research Center[41] y el Proyecto de Globalismo YouGov-Cambridge[42] (que el Global Times, propiedad del PCC, denomina «un destacado ejemplo del lavado de cerebros occidental»[43]), la imagen de China en el extranjero se ha visto afectada por la gestión de la crisis de la COVID-19 y la «diplomacia de las vacunas» se considera una opción para fortalecer las relaciones diplomáticas[44].

Los medios de comunicación y los funcionarios chinos han criticado en Twitter la gestión estadounidense de la crisis[45] y su retirada de distintas iniciativas multilaterales[46], al tiempo que han reforzado el compromiso de China con el sistema de las Naciones Unidas. Paralelamente, algunos medios de comunicación y funcionarios han descartado los avances de Estados Unidos en cuanto a vacunas[47] y acusan al país de alentar una «nueva guerra fría»[48]. Algunos funcionarios chinos han señalado también públicamente[49] el llamamiento de Australia para que se lleve a cabo una investigación independiente sobre el origen del virus como una de las causas de tensión en las relaciones internacionales. Como resultado, se han visto afectadas las operaciones comerciales de Australia con China[50].

Las narrativas compartidas por los medios de comunicación chinos de control estatal, así como por funcionarios chinos en Twitter, destacan en particular[51] la respuesta de China a la COVID-19 como un profundo compromiso con el multilateralismo. Se dan a conocer fuera del país los éxitos nacionales en cuanto a tests rápidos y masivos (como los realizados en Qingdao[52] y Kashgar[53]), y la reapertura[54] del país y la economía[55]. En los canales diplomáticos oficiales, esto se traduce en la promoción del compromiso de China con COVAX[56] en señal de apoyo mutuo, y se justifica la cooperación (p. ej., con Finlandia[57], Marruecos[58] y otros países africanos[59]). En el ámbito externo, el énfasis en el multilateralismo se asocia con objetivos tales como la creación de una «comunidad mundial de la salud»[60] y la recuperación de la economía de China se describe como excepcional y beneficiosa[61] para el mundo pospandemia.

 

Plataformas de redes sociales

La evaluación más reciente de la Comisión Europea sobre los informes[62] proporcionados por los signatarios del Código de buenas prácticas en materia de desinformación de la Unión Europea, en los que se destacan las medidas adoptadas para limitar la desinformación sobre la COVID-19 en las plataformas respectivas de dichos signatarios, presenta las medidas aplicadas para atajar la desinformación relativa a la COVID-19. Tales medidas van desde promover fuentes de información acreditadas hasta limitar la aparición de contenido con información falsa o engañosa, cooperar con los verificadores de hechos y revisar las normas relativas a la publicidad digital. Las plataformas también han habilitado portales dedicados a informar a los usuarios sobre las medidas destinadas a protegerlos mejor durante la pandemia[63].

A pesar de los esfuerzos continuados, las investigaciones académicas muestran que la información errónea y la desinformación siguen prodigándose en internet. El Instituto de Internet de Oxford descubrió y analizó más de 8000 vídeos relativos a la COVID que contenían información errónea y conspiraciones y se habían «compartido casi 20 millones de veces en las redes sociales, una cifra superior a la de los vídeos compartidos acumulados por las cinco fuentes principales de noticias en inglés en YouTube en su conjunto».[64] Un estudio publicado en la revista «Nature» muestra que la situación podría ser peor en las redes sociales emergentes y menos respetuosas con la normativa vigente.[65]

En el mismo estudio se señala que el tráfico entre plataformas menoscaba las medidas tomadas por cada una de ellas por separado, de lo que se desprende la necesidad de aplicar una cooperación más estrecha entre ellas para frenar con eficacia la difusión y la propagación de material potencialmente perjudicial. La necesidad de mejorar el acceso a los datos de las plataformas para estimar la repercusión, la difusión y las tendencias de las narrativas de desinformación sigue en gran medida sin ser abordada, a pesar de que existen propuestas que respetan la privacidad, como la creación de un equivalente a Google Trends para redes sociales[66].

En el estudio de agosto de 2020[67] efectuado por la organización sin ánimo de lucro Avaaz, se estimaba que «las redes de difusión de información sanitaria errónea que se extienden al menos a cinco países generaron una cifra estimada de 3 800 millones de visitas en Facebook el pasado año». Tras alcanzar su cota máxima en abril de 2020, «los sitios web que difundían información sanitaria errónea en el centro de las redes recibieron hasta 460 millones de visitas en Facebook». Avaaz llegó a la conclusión de que Facebook «fracasa en sus intentos de mantener a sus usuarios seguros e informados durante la pandemia», pero que podría «proporcionar a todos los usuarios que han visto información errónea correcciones con una verificación independiente de los hechos» y penalizar sistemáticamente la información errónea en las fuentes de noticias de los usuarios para atajar el problema.

La investigación[68] de la empresa de inteligencia sobre amenazas CounterAction destacó que más de dos millones de alemanes pertenecen a grupos de Facebook en los que circula y se da cobertura a información errónea y desinformación relativa a la COVID-19. Según la investigación, la mitad de las publicaciones analizadas incluía lenguaje que incitaba a conductas perjudiciales, sobre todo en cuanto a la vacuna. Los datos mostraron que la interacción con la desinformación no se limita a los márgenes políticos, sino que se extiende a lo largo de la afiliación a distintos partidos y las zonas geográficas.

Los incentivos económicos son un motivo importante para difundir información errónea y desinformación, y siguen siendo potentes. La ONG EU Disinfo Lab, con sede en Bruselas, ha determinado[69] que «es posible monetizar la desinformación o las narrativas conspirativas en plataformas de microfinanciación tanto de forma indirecta como directa» y que, si bien «algunas plataformas de microfinanciación han tomado medidas contra los intentos de monetización relativos a la desinformación sobre la COVID-19 y las estafas […] estas medidas parecen ser incoherentes y no se aplican habitualmente». Estas corrientes de monetización continuaron incluso después de que se desmonetizara o eliminara el contenido en cuestión de otras redes sociales como Facebook y YouTube.

Global Disinformation Index (GDI) determinó[70] que más de un tercio (en torno a doscientos) de los sitios web en lengua inglesa que publicaban un volumen elevado de contenido divisorio y polarizado sobre la COVID-19, entre otros temas, incluían publicidad que les reportaba unos ingresos mensuales estimados en 350 000 dólares estadounidenses. «Google, como líder del mercado, es el proveedor de anuncios que con mayor frecuencia aparece en los sitios web de los peores infractores». A corto plazo, GDI propone que los anunciantes utilicen la información disponible sobre los sitios web infractores para evaluar la superposición de sus prácticas de marketing digital con su identidad de marca y optimicen sus anuncios en caso de discordancia.

Grupos de Trabajo de Comunicaciones Estratégicas y Análisis de Información del SEAE

 

 

[1] https://www.heros-project.eu/wp-content/uploads/Assessment-of-the-online-spread-of-coronavirus-misinformation.pdf

[2] https://carnegieendowment.org/2020/09/24/eu-s-role-in-fighting-disinformation-crafting-disinformation-framework-pub-82720

[3] https://euvsdisinfo.eu/es/actualizacion-del-informe-especial-del-seae-breve-evaluacion-de-las-narrativas-y-la-desinformacion-en-torno-a-la-pandemia-de-covid-19-actualizada-del-23-de-abril-al-18-de-mayo/

[4] See for example: https://euvsdisinfo.eu/report/no-one-is-queuing-up-for-the-american-coronavirus-vaccine-while-the-russian-one-has-dozens-of-orders/

[5] https://euvsdisinfo.eu/report/who-said-russian-vaccine-against-coronavirus-is-safe-and-efficient/

[6] For example, an article accusing “Big Politics” of trying to discredit the Russian vaccine, which was an unpleasant surprise for the West politically and economically, appeared in multiple language editions of “Sputnik”: Sputnik Armenia; Sputnik Moldova: Sputnik Arabic; Sputnik Greece; Sputnik Spanish.

[7] https://euvsdisinfo.eu/es/seis-gusanos-de-arena-reales-y-vacunas-del-mono-falsas/

[8] https://www.thetimes.co.uk/article/russians-spread-fake-news-over-oxford-coronavirus-vaccine-2nzpk8vrq

[9] https://www.youtube.com/watch?v=vYLNT7Mvgws

[10] https://www.1tv.ru/shows/vremya-pokazhet/vypuski/vremya-pokazhet-vypusk-ot-21-10-2020

[11] https://tass.com/world/1204351

[12] https://radiosputnik.ria.ru/20201105/vaktsina-1583280402.html

[13] https://it.sputniknews.com/intervista/202010309716974-covid-virologo-tarro-a-sputnik-insensate-le-misure-restrittive-del-dpcm/

[14] https://euvsdisinfo.eu/report/covid-19-restrictions-are-absurd-they-are-the-result-of-a-bizarre-psychosis-and-of-collective-paranoia/

[15] https://it.sputniknews.com/mondo/202009109517919-due-dosi-del-vaccino-russo-anti-covid-sputnik-v-generano-risposta-immunitaria-al-100-dei-casi/

[16] https://euvsdisinfo.eu/report/covid- is-not-a-killer-virus-wearing-masks-and-testing-has-no-sense-at-all/

[17] https://s3-ap-southeast-2.amazonaws.com/ad-aspi/2020-08/Pro%20Russian%20vaccine%20politics.pdf?vMuk2m7DlWP_GG25A86MqWZ_bg_jxlXL

[18] Ibid.

[19] https://www.poynter.org/coronavirusfactsalliance/

[20] https://firstdraftnews.org/long-form-article/data-deficits/

[21]https://trends.google.com/trends/explore?q=covid,coronavirus,corona,%D0%BA%D0%BE%D1%80%D0%BE%D0%BD%D0%B0%D0%B2%D0%B8%D1%80%D1%83%D1%81,%D9%81%D9%8A%D8%B1%D9%88%D8%B3%20%D9%83%D9%88%D8%B1%D9%88%D9%86%D8%A7

[22] http://sana.sy/en/?p=207752

[23] Most of these false claims were or had previously been debunked by fact-checkers. See: harmfulness of face masks, dangers of vaccine (also here), forced vaccination, 5G links (also here).

[24] As shown in this debunking piece.

[25] https://www.istinomer.rs/facebook-provere/maske-nisu-beskorisne-bez-obzira-na-nestorovica/

[26] https://www.reporter.al/si-u-bene-virale-lajmet-e-rreme-per-pandemine-e-covid-19-ne-shqiperi/

[27] https://www.poynter.org/reporting-editing/2020/how-covid-19-made-teyit-rethink-their-fact-checking-for-the-small-screen/

[28] https://www.malumatfurus.org/maske-oksijen-seviyesi/

[29] https://www.malumatfurus.org/koronavirus-nefes-tutma-testi/

[30] https://www.malumatfurus.org/cipli-maske-video/

[31] https://www.globaltimes.cn/content/1207806.shtml

[32] https://www.ft.com/content/edda14d0-145b-42e4-a1d2-4d64ab73bda1; https://www.facebook.com/188625661189259/posts/3842171625834626/; https://www.globaltimes.cn/content/1207957.shtml

[33] https://www.chinadaily.com.cn/a/202010/29/WS5f9a452ea31024ad0ba81dee.html; https://news.cgtn.com/news/2020-11-10/Expert-Spotting-COVID-19-first-doesn-t-make-China-origin-of-virus-VjaqEE3Mre/index.html

[34] Examples: http://www.xinhuanet.com/english/2020-11/04/c_139489715.htm; https://www.globaltimes.cn/content/1204867.shtml and http://www.xinhuanet.com/english/2020-11/02/c_139484568.htm

[35] https://www.chinadaily.com.cn/a/202011/05/WS5fa3e92ca31024ad0ba83601.html

[36] https://merics.org/en/short-analysis/chinas-vaccine-diplomacy-partnering-trials-least-16-countries-worldwide

[37] https://www.ft.com/content/ce9a4c98-49b5-4c24-9ff2-ed1c6a3f3412

[38] https://thediplomat.com/2020/11/chinas-southeast-asian-vaccine-diplomacy-comes-into-relief/

[39] https://thediplomat.com/2020/11/chinas-multifaceted-covid-19-diplomacy-across-africa/

[40] https://newsus.cgtn.com/news/2020-08-01/China-provides-Latin-America-access-to-Chinese-COVID-19-vaccine–SAcRgWSZO0/index.html

[41] https://www.pewresearch.org/global/2020/10/06/unfavorable-views-of-china-reach-historic-highs-in-many-countries/

[42] https://www.theguardian.com/world/2020/oct/27/china-loses-trust-internationally-over-coronavirus-handling

[43] https://www.globaltimes.cn/content/1205053.shtml

[44] https://www.nytimes.com/2020/09/11/business/china-vaccine-diplomacy.html

[45] https://global.chinadaily.com.cn/a/202010/11/WS5f82f6d7a31024ad0ba7df06.html

[46] https://www.globaltimes.cn/content/1199704.shtml

[47] http://global.chinadaily.com.cn/a/202010/21/WS5f904a77a31024ad0ba801e4.html

[48] https://www.chinadailyasia.com/article/147247 but also https://www.globaltimes.cn/content/1196407.shtml and https://twitter.com/SpokespersonCHN/status/1310958021892354054

[49] https://www.smh.com.au/world/asia/if-you-make-china-the-enemy-china-will-be-the-enemy-beijing-s-fresh-threat-to-australia-20201118-p56fqs.html

[50] https://chinadigitaltimes.net/2020/11/beijing-resists-pressure-to-investigate-origins-of-covid-19/

[51] https://mapinfluence.eu/wp-content/uploads/2020/08/Mapinfluence_BRIEFING-PAPER_chinas-propaganda_A4_interaktivni_EN_01-1.pdf

[52] https://news.cgtn.com/news/7a6b444d34514464776c6d636a4e6e62684a4856/index.html

[53] https://news.cgtn.com/news/2020-10-27/Kashgar-Prefecture-completes-COVID-19-tests-for-all-residents-UVTnDGk1DG/index.html

[54] https://www.globaltimes.cn/content/1199358.shtml

[55] http://www.chinadailyglobal.com/a/202007/17/WS5f1161ffa31083481725a577.html

[56] https://news.cgtn.com/news/2020-10-09/China-officially-joins-COVAX-vaccine-facility-Url8WVbWHS/index.html; http://global.chinadaily.com.cn/a/202010/26/WS5f9609c6a31024ad0ba80c67.html

[57] https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/wshd_665389/t1828463.shtml

[58] https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/wshd_665389/t1826584.shtml

[59] https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/wshd_665389/t1825067.shtml

[60] http://global.chinadaily.com.cn/a/202010/26/WS5f9609c6a31024ad0ba80c67.html

[61] Examples: http://french.china.org.cn/foreign/txt/2020-11/02/content_76865954.htm http://global.chinadaily.com.cn/a/202011/03/WS5fa1448ca31024ad0ba82db4.html

[62] https://ec.europa.eu/digital-single-market/en/news/third-set-reports-fighting-covid-19-disinformation-monitoring-programme

[63] For example by Facebook, Twitter, TikTok, Microsoft or Google

[64] https://comprop.oii.ox.ac.uk/wp-content/uploads/sites/93/2020/09/YouTube-misinfo-memo.pdf

[65] https://www.nature.com/articles/s41598-020-73510-5

[66] https://firstdraftnews.org/latest/data-voids-google-trends-for-facebook-instagram-twitter-tiktok-and-reddit/

[67] https://secure.avaaz.org/campaign/en/facebook_threat_health/

[68] https://www.bild.de/bild-plus/politik/inland/politik-inland/holocaust-impfstoff-die-schlimme-hetze-der-corona-leugner-bei-facebook-74010512

[69] https://www.disinfo.eu/publications/how-covid-19-conspiracists-and-extremists-use-crowdfunding-platforms-to-fund-their-activities

[70] https://disinformationindex.org/2020/10/how-can-advertisers-disrupt-disinformation-dont-fund-it/