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El doble discurso del Kremlin sobre el diálogo

EUvsDisinfo ha detectado una campaña sistemática contra Alemania y que se está llevando a cabo en distintos ámbitos. Ningún otro Estado miembro de la Unión Europea (UE) es atacado más ferozmente que Alemania a través de la desinformación: desde finales de 2015, la base de datos sobre desinformación de EUvsDisinfo ha recopilado más de setecientos casos dirigidos específicamente contra Alemania. Esta cifra contrasta con la de Francia (más de trescientos casos), Italia (más de ciento setenta) y España (más de cuarenta). Al mismo tiempo, se describe a Alemania como un país que apoya el diálogo y la cooperación con Rusia.

El 18 de febrero, Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, atacó verbalmente a Alemania:

Alemania antes generaba iniciativas constructivas con respecto a Rusia en general y en los contactos bilaterales. Ahora, por desgracia, la situación ha cambiado, es muy distinta. Llama la atención que, durante la presidencia de Alemania del Consejo de la UE en el segundo semestre de 2020, se hayan introducido precisamente por iniciativa de Berlín varios paquetes de sanciones antirrusas. Este hecho confirma la estrategia de Alemania, cuyo objetivo es usar los recursos de la UE para llevar a cabo su política de disuasión integral de nuestro país.

Sensatez e irracionalidad

El Kremlin está creando una imagen mental de Alemania en la que se escuchan unas pocas voces sensatas en medio de un coro de «rusofobia» irracional. Zakharova omite cuidadosamente cualquier referencia a los actos de agresión de Rusia: la ocupación de territorios de Georgia desde 2008; la anexión ilegal de Crimea en 2014 y la ocupación de partes de Dombás; el derribo del vuelo MH17; el caso Skripal en 2018, el asesinato del disidente checheno Khangoshvili en Berlín en agosto de 2019 y (casi exactamente un año después del asesinato de Khangoshvili) el intento de asesinato de Alexei Navalny en 2020, y la brutal violencia contra manifestantes pacíficos. En el universo de Zakharova, Alemania no reacciona ante las violaciones rusas del derecho internacional y nacional, simplemente «lleva a cabo su política de disuasión integral» de Rusia.

Desde principios de febrero, los medios de comunicación rusos están llevando a cabo una campaña que explota una tragedia familiar en Berlín. Los servicios sociales han puesto bajo custodia a tres menores ante las sospechas de que su bienestar estuviera amenazado. Los servicios sociales no pueden comentar detalles del caso, ya que atentaría contra la integridad de la familia y la seguridad de los niños.

En cambio, los medios y los políticos rusos han aprovechado con entusiasmo esta tragedia familiar para sus propios fines, así como para dar un nuevo impulso a la imagen de una «Alemania rusófoba», al acusar a las autoridades alemanas de oprimir sistemáticamente a los rusos que residen allí. El mayor periódico de Rusia, KP.ru, publica:

En este momento, los niños están en un orfanato y el tribunal que se ocupará del caso es claramente parcial. Cuando la familia sintió la presión ilegal de las autoridades, empezó a tramitar la documentación para regresar a Rusia, pero ya era demasiado tarde.

El sitio web nacionalista Tsargrad describe el incidente como una «respuesta por Navalny».

Según la madre, uno de los agentes de policía les gritó una extraña frase: «¿Queréis ir con Putin? Esto es por Navalny».

Las autoridades policiales de Berlín hicieron las siguientes declaraciones sobre el incidente a Tatiana Matveenko, una reportera de un medio informativo en lengua rusa con sede en Berlín:

Durante el operativo, la madre de treinta y nueve años y el padre de cuarenta y dos opusieron una fuerte resistencia a las medidas adoptadas por los agentes de policía y el personal de la Agencia de Menores, propinando golpes con las manos y dando patadas.

Finalmente, los agentes de policía aplicaron fuerza física moderada y lograron esposarlos. Se ha iniciado una investigación sobre estos actos de resistencia ante los agentes de policía y el personal de la Agencia de Menores.


La Policía de Berlín niega rotundamente las acusaciones relativas a la motivación de las acciones de los agentes de policía. /—/

«Robo de niños»

La Agencia de Menores y la policía intervinieron tras una sentencia de un juez de Berlín. La cobertura es similar a la que recibió una campaña emprendida contra los «derechos de la infancia» durante varios años. Acusaciones de opresión sistemática a familias rusas cristianas; niños rusos robados y «entregados a pedófilos». Tsargrad publica que Alemania juega un juego peligroso contra los rusos:

En la Unión Soviética, las autoridades nunca habrían irrumpido en la casa de una familia como lo hacen en Europa y los EE. UU., utilizando los «derechos de la infancia» como pretexto. ¿A quiénes entregan estos niños? ¿En qué familias acaban? ¿Y si se entregan a pedófilos y otros pervertidos?

No cabe duda de que existen similitudes con el «caso Lisa» de hace cinco años. La presunta violación de una menor fue aprovechada con fines políticos por parte de los representantes del Estado ruso, que tergiversaron deliberadamente el tema en cuestión. El ministro ruso de Asuntos Exteriores acusó a la Policía Alemana de silenciar el incidente, que resultó carecer de toda base.

La campaña actual se inició tan solo unos días después de que el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, viajara a Moscú para transmitir un mensaje claro en relación con la situación de los derechos humanos y para explorar si cabría la posibilidad de dialogar sobre cuestiones específicas que redundaran en interés de la UE. El Kremlin respondió expulsando vehementemente a diplomáticos de tres Estados miembros de la UE, incluida Alemania. La televisión rusa difundió unos vídeos de vigilancia contundentes, que demostraban que los diplomáticos habían estado al aire libre sentados en cafeterías, lo cual parece que ya no es aceptable.

Y la campaña se amplía: la agencia estatal de noticias RIA Novosti informa de que la esposa del líder disidente Alexei Navalny, Yuliya Navalnaya, viajó hace poco a Alemania. RIA Novosti insinúa que las autoridades alemanas tienen algún tipo de implicación en su viaje:

El Ministerio de Interior de la República Federal de Alemania no ha hecho ninguna declaración sobre la visita de Navalnaya a este país. Ni tampoco se han pronunciado el Gabinete de Ministros de la República Federal de Alemania, el Ministerio de Asuntos Exteriores ni el aeropuerto de Fráncfort, lugar al que, según informes de prensa y testigos, viajó Navalnaya.

La radio estatal rusa es más directa. El locutor, Vladimir Soloviov, sugiere que Navalnaya se desplazó a Alemania «a recibir instrucciones».

Así que, ¿por qué viajó allí, ciudadana Navalnaya? Usted afirma que es un viaje privado. Eso significa que esta vez no recibió ninguna invitación de Frau Merkel. ¿Por qué viajó allí? ¿Para recibir instrucciones que no se pueden dar por teléfono?

El 26 de febrero, varios medios de comunicación rusos mostraron un documento falsificado, que sugería que la Sra. Navalnaya es ciudadana alemana. Los medios de desinformación pro-Kremlin siguen insistiendo, a pesar de que se ha demostrado que el documento es falso, de que «esta afirmación podría ser verdad». Las autoridades alemanas han confirmado que el documento es una falsificación, pero los medios de desinformación afirman que «funcionarios anónimos de alto nivel de la Stasi con acceso a las bases de datos de la Policía Alemana» confirman que Yulia Navalnaya es ciudadana de la República Federal de Alemania.

Tsargrad publica anuncios sobre tratamiento médico en Alemania y la compra de la ciudadanía de la UE.

La afirmación es falsa, aunque, en teoría, la legislación rusa permitiría la doble nacionalidad. Uno de los medios de comunicación que participan en la campaña contra la Sra. Navalnaya, incluso publica información sobre la compra de la ciudadanía europea.

La agencia estatal de noticias RIA Novosti alimenta la conspiración al afirmar que «Alemania no responde a las preguntas sobre la ciudadanía de Navalnaya».

Los ataques de los medios de comunicación contra Alemania prosiguen: recientemente, los medios de comunicación rusos informan sobre una historia de espías, en la que un residente de Berlín, con doble nacionalidad rusa y alemana, es arrestado como sospechoso de «traicionar a la madre patria».

Toda la historia sobre la tragedia familiar, la expulsión de los diplomáticos, el asunto de espionaje y el caso Navalny acaba reducida a una narrativa de planes contra Rusia en los que Alemania es, o bien el cerebro, o una marioneta sin voluntad.

 

El doble discurso

Resulta tentador calificar el lenguaje agresivo del Kremlin como «dirigido a un público nacional». La mayoría de los temas mencionados previamente no han sido utilizados en los canales de Rusia en alemán: ni RT, ni Sputnik han optado por informar sobre la «opresión de los rusos por parte de Alemania» ni sobre la «historia de espionaje», ni tan siquiera sobre la nacionalidad de la Sra. Navalnaya. Sin embargo, el doble discurso de Rusia es un enfoque sistemático y deliberado que pretende generar incertidumbre, sembrar discordia y dar margen de maniobra a los funcionarios rusos. Alemania puede ser usada en contra de otros Estados miembros de la UE, de la propia UE, de otros países…

Como ya se ha mencionado, Alemania ha sido la elegida entre los Estados miembros como el principal objetivo de los esfuerzos de desinformación rusos. Las cadenas estatales RT y Sputnik tienen planes ambiciosos en Alemania. En este sentido, el Estado ruso ha aumentado la asignación presupuestaria para el grupo mediático RT/Sputnik con más de quinientos cincuenta millones de euros para los próximos cuatro años. Puede encontrar más información sobre los planes del Kremlin para Alemania aquí.

El doble discurso del Kremlin aprovecha el compromiso de Europa, y el de Alemania, con el diálogo, repitiendo constantemente su disposición para entablar conversaciones. El Kremlin y el liderazgo del Ministerio de Asuntos Exteriores manifiestan su disposición para el diálogo, mientras permiten ataques de desinformación contra Alemania y otros Estados miembros de la UE. El Kremlin prosigue con las agresiones contra el pueblo ruso y sus vecinos. Rusia incumple sus obligaciones internacionales como miembro de las Naciones Unidas y el Consejo de Europa, y como miembro de la OSCE.