Con este artículo, invitamos a nuestros lectores a descubrir qué hay detrás de las publicaciones que ven en el sitio web EUvsDisinfo, incluida la base de datos pública de desinformación, nuestra presencia en Facebook y Twitter y nuestro boletín semanal Disinformation Review.

Revisamos algunos momentos clave de nuestra historia en contextos cambiantes; desde la decisión de 2015 de crear el Grupo de Trabajo East StratCom a raíz del conflicto en Ucrania hasta la realidad de la infodemia de la COVID-19 en la primavera de 2020. Como parte de esta historia, compartimos algunas de las ideas que sustentan nuestros métodos y enfoques.

Un mandato singular

 Los días 19 y 20 de marzo de 2015 se reunieron en Bruselas los líderes de los veintiocho países de la Unión Europea. Una de las decisiones que los participantes en esta cumbre plasmaron por escrito fue la siguiente:

«El Consejo Europeo ha destacado la necesidad de contrarrestar las actuales campañas de desinformación de Rusia y ha invitado a la alta representante a que, en cooperación con los Estados miembros y las instituciones de la UE, prepare antes de junio un plan de acción sobre comunicación estratégica. La creación de un equipo de comunicación constituye una primera medida en ese sentido».

Con una decisión unánime procedente del más alto nivel de toma de decisiones de la Unión Europea —veintiocho jefes de Estado y de Gobierno— y con el lenguaje claro con el que se señaló a Rusia como fuente de desinformación, la futura labor de lo que se convirtió en el Grupo de Trabajo East Stratcom recibió un mandato único y firme.

En marzo de 2015, los líderes de los veintiocho Estados miembros de la UE decidieron crear el Grupo de trabajo East Stratcom.

 

En el SEAE, el servicio diplomático de la UE, dirigido por el alto representante de la Unión Europea, se formó un equipo de expertos procedentes del ámbito de la comunicación, el periodismo y los estudios sobre Rusia.

 2015: Agresión rusa en Ucrania

 Antes de examinar cómo puso en práctica este mandato, recordemos cuál era la situación en la parte oriental del continente europeo en esos momentos.

En 2014, el año anterior a la creación del equipo, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial un país europeo había utilizado la fuerza militar para atacar e invadir el territorio de un país vecino: Rusia se anexionó ilegalmente la península ucraniana de Crimea.

Una nube de falsedades Desde los «hombrecillos verdes» de Crimea hasta el asesinato de 298 civiles inocentes en el cielo de Ucrania en julio de 2014, las autoridades rusas y los medios de comunicación controlados por el Estado han cooperado para sembrar la confusión y ocultar la verdad.

 

Los grupos armados separatistas que contaban con el respaldo de Rusia también se habían hecho con el control de una parte del este de Ucrania en la región de Donbás, que limita con Rusia. De repente, en julio de 2014, este conflicto afectó de forma aún más directa a la propia Unión Europea cuando el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, que llevaba 298 personas a bordo —entre ellas 80 niños y 196 ciudadanos neerlandeses—, fue derribado por un misil ruso lanzado desde la parte de Ucrania controlada por los separatistas apoyados por Rusia.

Ucrania y la UE como objetivos de la desinformación

La agresión de Rusia en Ucrania fue acompañada de una abrumadora campaña de desinformación, en la que las mentiras descaradas desempeñaron un papel central. Esta operación híbrida constituyó un elemento integral del esfuerzo generalizado para desestabilizar Ucrania con el objetivo de socavar su posición, tanto directamente en el conflicto con Rusia como a los ojos de la comunidad internacional, sembrando dudas y confusión.

Por ejemplo, la televisión rusa controlada por el Estado llegó a mostrar a una mujer que afirmaba haber presenciado cómo las fuerzas ucranianas crucificaban a un chico local en el este de Ucrania, pero resultó que dicha mujer era una actriz y la ejecución nunca había tenido lugar. En otro caso, se informó al público ruso de que había muerto una niña como consecuencia de un bombardeo ucraniano, también en el este de Ucrania; un periodista de la BBC logró que los productores de la NTV rusa admitieran que habían informado de esta historia a sabiendas de que no era cierta. Los representantes del Gobierno ruso y los medios de comunicación rusos difundieron docenas de historias diferentes y contradictorias sobre lo que había sucedido con el vuelo MH17: una cortina de humo destinada a crear incertidumbre y a negar la responsabilidad de Rusia en este horrendo crimen.

Los reporteros sobre el terreno y los periodistas de investigación han desempeñado un papel clave a la hora de sacar a la luz la desinformación a favor del Kremlin. Arriba se muestra un ejemplo del premiado videorreportaje de Vice News sobre Crimea.

 

Al mismo tiempo, la Unión Europea y su relación con Ucrania, el mayor país de los que componen la política de la Asociación Oriental europea, se convirtieron en blanco de la desinformación. Entre otros ejemplos podemos encontrar el reportaje que acusaba a la UE de financiar la construcción de «campos de concentración» en Ucrania. La importante labor de los verificadores de hechos ucranianos permitió descubrir muchos otros ejemplos similares de desinformación a favor del Kremlin dirigida a dañar la relación entre la UE y Ucrania.

Estos eran la situación geopolítica y el entorno informativo que, en marzo de 2015, motivaron a los líderes europeos a dar este primer paso político contra la desinformación.

Tres respuestas a la desinformación

Para pasar a la acción, la formulación del mandato debía traducirse en descripciones de trabajo concretas: ¿Qué debe entenderse por «contrarrestar»? ¿Cómo se puede contrarrestar la desinformación? En otras palabras: ¿Qué debería hacer el equipo?

Al consultar con expertos internacionales, el SEAE identificó no una, sino tres líneas de trabajo diferentes, políticamente aceptables y eficaces, como medios para contrarrestar la desinformación:

  • El Grupo de Trabajo debía aumentar la eficacia de la propia comunicación de la UE, centrándose especialmente en los países de la Asociación Oriental. En otras palabras, si el público tenía que ser resistente, por ejemplo, frente a la desinformación sobre la relación entre la UE y Ucrania, resultaba lógico aumentar su nivel de conocimientos sobre qué es la Unión Europea y cuál es su función.
  • El Grupo de Trabajo también debía contribuir a fortalecer los medios de comunicación libres e independientes en dicha región. Una de las mejores maneras de conseguir que una sociedad sea resiliente a la desinformación es la existencia de medios de comunicación —incluidos los públicos— fuertes e independientes, de confianza, que respeten las normas periodísticas fundamentales.
  • Por último, como tercera línea de trabajo, el Grupo de Trabajo debía concienciar acerca del problema de la desinformación mediante una campaña de promoción, la cual debía recoger ejemplos de desinformación y exponerlos en un contexto que no reforzara, sino que contrarrestara tal desinformación. EUvsDisinfo es esa campaña de concienciación.

Desde que el Grupo de trabajo East Stratcom comenzó sus operaciones en Bruselas el 1 de septiembre de 2015, estas tres indicaciones han conformado nuestro trabajo.

En otras palabras, lo que publicamos bajo la denominación EUvsDisinfo es una de las reacciones de la Unión Europea a la desinformación, una respuesta a la pregunta fundamental: ¿Cómo contrarrestar la desinformación?

La campaña de concienciación EUvsDisinfo

El sitio web EUvsDisinfo.eu es el centro de nuestra campaña de concienciación sobre la desinformación a favor del Kremlin. El sitio web de la campaña incluye varios productos diferentes:

  • Una base de datos de acceso público sobre la desinformación: desde 2016, hemos recogido ejemplos individuales de desinformación con enlaces a los originales, añadiendo una breve explicación sobre su falsedad. A fecha de abril de 2020, tenemos más de 000 ejemplos. Inicialmente, nos basábamos en el seguimiento de los medios de comunicación que llevaban a cabo los miembros del equipo y en una red de simpatizantes voluntarios que nos enviaban ejemplos que habían detectado. Más tarde, recibimos financiación del Parlamento Europeo, la cual nos permitió sistematizar este trabajo con la ayuda de servicios profesionales de seguimiento de los medios de comunicación. Sin embargo, el criterio final, es decir, la decisión de incluir o no un ejemplo de desinformación en la base de datos, sigue siendo nuestro.
  • Un boletín semanal, Disinformation Review, que presenta los últimos ejemplos incorporados a la base de datos de desinformación para señalar las tendencias de actualidad. Cuando aparecen mensajes de desinformación similares en diferentes medios de comunicación y, a veces, en diferentes idiomas, puede ser señal de que están surgiendo ciertas narrativas, es decir, intentos de formar y difundir percepciones particulares de la realidad entre el público a través de las redes (sociales).
  • Si bien Disinformation Review se parece a una sección de noticias, también incluye una sección destacada con artículos que analizan con mayor profundidad temas y narrativas específicos a lo largo de un período prolongado. Esta sección contiene diferentes enfoques y utiliza distintos estilos de redacción: textos analíticos más largos, entrevistas, una «cifra de la semana», así como artículos de carácter humorístico, p. ej., cuando los intentos de difundir desinformación han quedado en evidencia de forma vergonzosa. Por último, aunque Disinformation Review se basa, sobre todo, en ejemplos de desinformación que hemos detectado nosotros mismos con la ayuda de nuestros supervisores profesionales de los medios de comunicación, nuestros artículos destacados suelen citar ejemplos de desinformación evidenciada por periodistas de investigación y verificadores de hechos. A menudo se trata de artículos y emisiones de radio y televisión en ruso, procedentes de periodistas rusos independientes, cuya importante labor ponemos a disposición de un público internacional más amplio en inglés.
  • Tenemos secciones temáticas dedicadas, que actualmente son dos: una sobre las elecciones, que incluye la publicación en línea de una campaña que llevamos a cabo en cooperación con colegas en el Parlamento Europeo y en las representaciones de la Comisión Europea en los Estados miembros para concienciar sobre la desinformación antes de las elecciones europeas de 2019; y otra sección dedicada a la COVID-19, que recoge nuestro trabajo en respuesta a la desinformación sobre la pandemia de coronavirus.

También producimos vídeos que conciencian sobre la desinformación, prestando especial atención a los ejemplos tomados de la televisión rusa. A veces, la respuesta más sencilla al problema es añadir subtítulos en inglés a los telediarios o programas de entrevistas de la televisión rusa. Presentamos estos vídeos en nuestra página de Facebook y en Twitter.

Highlights of disinformation on Russian TV

Only one in three Russians say they trust the news programmes on the state-controlled TV channels. And there’s a good reason why.

Posted by EU vs Disinformation on Friday, December 20, 2019

Vea nuestra recopilación de lo más destacado de la televisión rusa en 2019.

 

Terminología y metodología en EUvsDisinfo

Somos conscientes de que los resultados de nuestra labor dependen en gran medida de las definiciones y los enfoques que aplicamos. Cabe destacar algunas nociones clave como especialmente importantes:

  • Preferimos utilizar ‘desinformación a favor del Kremlin’ porque nos centramos en el mensaje. Aunque es bien sabido que el Kremlin emite directrices para los mensajes de los medios de comunicación, también lo es que los agentes operan con diferentes grados de dependencia, fidelidad o simplemente inspiración respecto a las narrativas de las autoridades rusas. Para conocer nuestra forma de entender este «ecosistema», puede consultarse el artículo «La estrategia y las tácticas de la campaña de desinformación a favor del Kremlin».
  • Puesto que nuestra labor forma parte de la política exterior de la Unión Europea, nos centramos en la desinformación procedente de fuentes externas a la UE; y, teniendo en cuenta nuestro mandato, tales fuentes deben tener una conexión clara con el ecosistema a favor del Kremlin. El mandato original es la razón por la cual EUvsDisinfo se centra específicamente en la desinformación a favor del Kremlin.
  • Destacamos ejemplos de mensajes de desinformación a menos que el contexto indique claramente que la afirmación es falsa. Por ejemplo, no incluimos sátira. Sin embargo, los casos de desinformación pueden aparecer en el contexto, p. ej., de un debate televisado en el que también se divulguen opiniones contrarias: cuando el contexto de un claro mensaje de desinformación lo legitima como «opinión» pertinente —aunque forme parte de una «mezcla» de diferentes puntos de vista— consideramos procedente incluir el caso en nuestros informes.
  • La base de datos EUvsDisinfo incluye «contraevidencias» que explican los componentes por los cuales una determinada afirmación se considera desinformación, es decir, información verificablemente falsa o engañosa que se crea, presenta y difunde para obtener un beneficio económico o para engañar intencionadamente al público, y que puede causar daño público. Ponemos los ejemplos de desinformación en contexto con el boletín semanal, Disinformation Review, y los artículos destacados. Nuestro enfoque en el contexto se debe a que hacemos una importante distinción entre información falsa y desinformación, es decir, la diferencia entre una afirmación incorrecta vista de forma aislada y la forma en que dicha afirmación puede utilizarse de forma intencionada, sistemática y manipulada para perseguir objetivos políticos. Concienciarse no consiste solamente en saber por qué algo no es correcto, sino también en comprender cómo funcionan los sistemas en los que aparecen tales afirmaciones. Al buscar en la base de datos, el lector puede ver la cronología de un cierto mensaje de desinformación, cuándo aparece por primera vez y cómo cambia y se desarrolla. Estos hallazgos dan pistas a los investigadores, periodistas u otros usuarios sobre dónde deben seguir buscando. Para obtener un desglose detallado de la terminología que utilizamos, puede consultarse la tabla de terminología de este artículo.

 

Desde 2018: mayor apoyo y un nuevo mandato 

Desde 2015, se ha mantenido la intensidad de nuestro enfoque centrado en Ucrania, pero también hemos investigado otros ámbitos en los que se ha detectado desinformación a favor del Kremlin, como los siguientes: migración, movimiento MeToo, interferencia electoral, derechos humanos, movimiento antivacunas, ataque químico en Salisbury, clima y teorías de la conspiración, entre otros muchos temas.

También hemos experimentado un creciente interés y apoyo por nuestro trabajo, incluyendo por parte del Parlamento Europeo. En 2018, el Parlamento Europeo asignó una partida presupuestaria para respaldar nuestra labor. Parte de estos fondos se destinan a la contratación de un servicio de seguimiento sistemático de los medios de comunicación, que ha sustituido a la red de voluntarios inicial. Queríamos pasar de presentar ejemplos ilustrativos a incluir también un enfoque cuantitativo. Como resultado, ahora vemos y escuchamos más, y en más idiomas que al principio, y hemos conseguido identificar tendencias más amplias gracias al acceso a conjuntos de datos más extensos.

En diciembre de 2018, los líderes europeos se reunieron de nuevo en Bruselas para tratar el tema de la desinformación. En esta ocasión, adoptaron un Plan de Acción contra la Desinformación, que reconocía el trabajo de East Stratcom; esto significa que nuestro mandato original se mantuvo sin cambios. El nuevo Plan de Acción añadió nuevas políticas e iniciativas, entre ellas, un Sistema de Alerta Rápida por el cual los Estados miembros de la Unión se informan internamente entre sí sobre la desinformación, y un Código de Prácticas que insta a las redes sociales y otros gigantes tecnológicos a asumir una mayor responsabilidad sobre la información presente en sus plataformas. En el Plan de Acción también se mencionaba el importante papel que desempeñan nuestros compañeros de los Grupos de trabajo del SEAE sobre los Balcanes Occidentales y el Sur (este último abarca Oriente Próximo y el norte de África). La pertinencia de estas regiones se observa en los artículos publicados en el sitio web de EUvsDisinfo, p. ej., sobre la desinformación de RT en árabe y de Sputnik en los Balcanes Occidentales. Recientemente se han añadido como tema de interés las operaciones de desinformación procedentes de China a nuestro entorno de trabajo más amplio; también hemos aumentado la capacidad de llevar a cabo análisis de datos. Un ejemplo de este trabajo es un artículo sobre una página de Facebook que, simulando representar al Parlamento Europeo, comparte sistemáticamente publicaciones de RT.

Además de llevar a cabo la campaña EUvsDisinfo en línea, el Grupo de trabajo East Stratcom ha comenzado también a organizar congresos con el objetivo de concienciar sobre la desinformación y reunir a expertos; hasta la fecha, se ha celebrado uno en Bruselas y se ha organizado otro en Tiflis (Georgia). Por otra parte, el equipo coopera con diferentes agentes de los países pertenecientes a la Asociación Oriental, representantes de instituciones gubernamentales incluidos.

En 2018, los dirigentes europeos subrayaron también la importancia particular de proteger las elecciones contra la desinformación; en respuesta, lanzamos una campaña de concienciación específica antes de las elecciones europeas de mayo de 2019.

Una introducción al trabajo de la «fábrica de troles» de San Petersburgo es uno de los aspectos destacados de nuestra campaña de concienciación sobre la interferencia electoral de 2019.

 

Por último, reconocemos que gran parte de nuestro público prefiere leer en idiomas distintos del inglés. Desde el principio, hemos publicado y difundido versiones en ruso de todos nuestros artículos y del boletín Disinformation Review; traducimos publicaciones selectas al alemán y ahora estamos empezando a hacer lo mismo con el francés, el italiano y el español.

Las publicaciones típicas de EUvsDisinfo —la base de datos de desinformación, el boletín Disinformation Review y nuestros artículos analíticos— aclaran que no son una posición oficial de la Unión Europea. Opinamos que una revisión de comunicaciones de otros agentes no debe verse como una política; queremos que nuestra labor se considere un producto analítico puesto a disposición del público por parte de la Unión Europea.

Consulte también:

Preguntas y respuestas sobre el Grupo de Trabajo East StratCom

La estrategia y las tácticas de la campaña de desinformación a favor del Kremlin