El día de la marmota de la maldad
En la Rusia de Putin, pasan los días pero la historia sigue igual. Se está perpetuando un círculo vicioso de engaños, opresión, decadencia moral y aventuras militares inútiles que no hace más que acumular innumerables pérdidas humanas.
Para muchos, el Año Nuevo representa nuevos comienzos, el deseo de mejorar, grandes propósitos y la promesa de alcanzar metas. En la Rusia de Putin, no existe nada de esto.
Cada 1 de enero, el mismo sistema represivo y corrupto sin brújula moral va sumando más mentiras, miseria, sueños rotos, devastación e incontables muertes. Cada año es igual al anterior en cuanto a sufrimiento y pérdidas humanas.
Hicimos un repaso del último año en lo que respecta a la desinformación pro-Kremlin en nuestro artículo navideño, donde destapamos las mentiras que protagonizaron el 2023 y echamos un duro vistazo a lo que nos espera en 2024.
El discurso de Putin no tiene nada que ver con el discurso del rey
No existe razón alguna para esperar a la adaptación cinematográfica del discurso de Año Nuevo de Putin (se abre en una nueva pestaña) que, si bien fue sorprendentemente breve, estuvo lleno de mentiras.
El triunfalismo general del discurso, en el que se proclamaba el destino de grandeza de Rusia, contrasta enormemente con la realidad. Al parecer, el FSB, organización sucesora de la KGB soviética, ha recibido órdenes de detener a quienes se dediquen a hacer acopio de huevos (se abre en una nueva pestaña) y, además, se ha informado de un intento de asesinato del director de una granja avícola (se abre en una nueva pestaña) en la región de Vorónezh.
Las menciones de refilón que Putin hizo a los «héroes en el frente, que luchan por la verdad y la justicia» difunden la narrativa de desinformación de que Rusia solo se está defendiendo de amenazas externas y de la agresión occidental en Ucrania y que está luchando por una causa justa.
A pesar de que estas descabelladas mentiras van dirigidas principalmente a la opinión pública rusa, sirven para que el Kremlin las utilice para justificar insensatamente la agresión militar continuada de Rusia contra Ucrania, así como la interminable serie de atrocidades que lleva cometiendo desde 2014.
Ya informamos de todas estas mentiras fundacionales en nuestro artículo del año pasado en el que desmentíamos mitos y en los casos que seguimos publicando en nuestra base de datos de desinformación. Y, como siempre, hemos descifrado el discurso de Putin con más detalle aquí (se abre en una nueva pestaña) y a continuación.

A medida que se acumulan las mentiras de Rusia, también lo hacen las víctimas civiles
Como ya ha ocurrido en incontables ocasiones, las autoridades rusas no muestran ni el más mínimo remordimiento y siguen negando haber atentado contra civiles en sus ataques a Ucrania.
En dos ocasiones recientes, Rusia lanzó ataques a gran escala con misiles y drones contra varias ciudades ucranianas que dejaron decenas de muertos y heridos en todo el país, como el ocurrido durante la madrugada del 28 al 29 de diciembre de 2023.
Las principales ciudades ucranianas, como Kiev, Járkov, Leópolis, Odesa, Dnipró y Zaporiyia, fueron blanco de los ataques. En la fecha de este artículo, las autoridades ucranianas han informado de la muerte de 29 personas solamente en Kiev (se abre en una nueva pestaña).
Tan solo dos días después se produjo una nueva oleada de ataques en Ucrania. Al menos 28 personas resultaron heridas por el impacto de misiles y drones rusos contra edificios residenciales, hoteles e instalaciones médicas en Járkov (se abre en una nueva pestaña) el 31 de diciembre de 2023.
Todas las declaraciones por parte de Rusia en las que niega que sus fuerzas han atentado contra ciudadanos de a pie e infraestructuras civiles son una burda mentira. En los últimos casi dos años, hemos abordado esta cuestión varias veces, por ejemplo aquí. Sin embargo, ¿por qué confiar únicamente en lo que decimos nosotros cuando puede oírlo directamente de la misma boca de Putin (se abre en una nueva pestaña)?

Otros casos de desinformación en el radar de EUvsDisinfo:
- Brigitte Macron, la primera dama de Francia, no existe. La versión francesa del medio de desinformación Pravda trata en vano de desafiar la hegemonía de la versión bielorrusa de Sputnik en una competición sin sentido por publicar los artículos de desinformación más estrambóticos. En este caso, Pravda da una nueva vuelta de tuerca a una desacreditada teoría conspirativa según la cual la primera dama francesa sería un personaje de ficción interpretado por un transexual. Esta falsa afirmación, que se difundió por primera vez antes de las elecciones presidenciales del 2022, ha reaparecido a raíz del nombramiento por parte del presidente francés de Gabriel Attal como su nuevo primer ministro.
- Las decisiones políticas en Italia están subordinadas a las órdenes de Bruselas o Washington. Este artículo de desinformación publicado por Geopolitika en italiano trata de mostrar a Italia como una marioneta de las fuerzas extranjeras. Difunde el típico discurso pro-Kremlin de «soberanía perdida», en el que se niega la verdadera independencia de un país o entidad política. Estas falsas narrativas están diseñadas para avivar la llama del nacionalismo y polarizar a la sociedad a la que van dirigidas, en un intento de erosionar la cohesión y la unidad nacionales y debilitar al estado en su conjunto. En el caso de Italia, estas afirmaciones resultan especialmente infundadas, dado que Italia no es solo miembro fundador de la Unión Europea, sino que ha dado apoyo al proceso de integración de Europa en todas y cada una de sus etapas.
- La decisión de la UE de iniciar negociaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia es legalmente cuestionable. La edición árabe de RT, el reconocido «portavoz» de desinformación pro-Kremlin, intenta poner en duda la decisión del Consejo Europeo de iniciar las negociaciones de adhesión con Ucrania y Moldavia, tachándola erróneamente de ilegítima. La decisión premeditada de Hungría de abandonar la sala antes de la votación (se abre en una nueva pestaña) es un procedimiento conocido y ya aplicado anteriormente en el sistema de la UE como «abstención constructiva» y no cuestiona la legalidad del inicio de las negociaciones de adhesión. Tachar algo de ilegal o cuestionable es una estrategia típica del maquinaria desinformativa pro-Kremlin, que trata de confundir y engañar a la opinión pública enturbiando la cuestión con desinformación diseñada para deslegitimar las posiciones oficiales.
