Esparcir odio y mentiras
La maquinaria de desinformación pro-Kremlin desdibuja la frontera entre el mundo digital y el mundo real difundiendo por Internet imágenes de grafitis para avivar el antisemitismo en las calles y provocar así discordia y agitación.
Cuando pensamos en cómo hacer frente a la desinformación y manipulación de la información pro-Kremlin, solemos caer en la trampa de equiparar el espacio informativo con el vasto mundo digital. Ciertamente, desde los albores de la World Wide Web, el mundo digital se ha convertido en un elemento crucial del espacio informativo, que ha cambiado de manera fundamental la vida de las personas.
Sin embargo, cuando se pretende manipular intencionadamente el espacio informativo, los límites que separan lo digital de lo físico resultan a veces difusos. Esta semana, nos centraremos en un revelador ejemplo de cómo esta confluencia puede explotarse para engañar y manipular.
No se trata precisamente de Banksy
El 9 de noviembre, el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia emitió un comunicado de prensa en el que denunciaba la existencia de una campaña de Internet que difundía imágenes de unas 250 estrellas de David pintadas en edificios de París. La agencia francesa dedicada a la lucha contra la desinformación extranjera (VIGINUM) descubrió que la campaña estaba estrechamente vinculada a la red rusa de desinformación en línea Recent Reliable News (RRN), también conocida como red «Doppelgänger». Las publicaciones se compartían en X (anteriormente Twitter) mediante bots.
Esta campaña de manipulación tenía dos facetas: la acción en el mundo real, es decir, dibujar más de 250 estrellas de David en edificios de París, y la del mundo digital, que consistía en difundir el incidente en Internet para avivar la tensión entre las poblaciones musulmana y judía en Europa. Los servicios de inteligencia franceses sospechan que estos grafitis fueron un intento de Rusia de desestabilizar el panorama político a nivel nacional.

Desdibujar las fronteras
No se trata de la primera vez que el ecosistema de manipulación de la información pro-Kremlin se ha servido de pintadas y grafitis en las ciudades europeas. Este tipo de actos parecen ser un esfuerzo consciente por difuminar las fronteras entre el espacio físico y el digital. Desde el 24 de febrero de 2022, EUvsDisinfo ha detectado varios intentos similares de difundir imágenes de grafitis para erosionar el apoyo público a Ucrania o abrir brechas en las sociedades europeas. En algunos casos, las imágenes difundidas por las cuentas pro-Kremlin eran totalmente falsas y tales pintadas nunca existieron en el mundo real, lo que desdibuja todavía más esta frontera.
Aunque Ucrania suele ser el principal objetivo de la maquinaria de desinformación y manipulación de información del Kremlin, los propagandistas prorrusos también han utilizado tácticas similares para difundir imágenes reales o inventadas, sobre todo pintadas y grafitis, en los Balcanes Occidentales y otros territorios.
Una página de la historia de la KGB
El Kremlin instrumentaliza las diferencias religiosas, políticas o ideológicas de la ciudadanía mediante el uso de imágenes falsas o de grafitis con el fin de abrir brechas entre los distintos estratos de la sociedad. Estos intentos se remontan mucho más allá de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022. Conocidas como «medidas activas», se trata de intentos por parte de Rusia de ejercer influencia externa mediante operaciones encubiertas de injerencia, incluyendo la difusión de desinformación, las cuales viene empleando el Kremlin desde hace décadas. La campaña Doppelgänger/RRN destapada por las autoridades francesas cuenta con todas las características de las «medidas activas».
Buscando las fisuras
El presidente Volodímir Zelenski es uno de los objetivos favoritos de la desinformación pro-Kremlin, también por medio de portadas falsas de revistas. Entre los ejemplos más recientes se incluyen afirmaciones que aseveran que Zelenski quiere abandonar Ucrania o que ha orquestado un golpe de estado y ha cancelado las elecciones para permanecer en el poder. La coherencia nunca ha sido el fuerte del Kremlin. Algunos medios pro-Kremlin incluso han difundido historias absurdas sobre la venta de niños a pedófilos en Occidente bajo la supervisión de la mujer de Zelenski.
Ridiculizar públicamente al presidente Zelenski y a su familia también es una forma de abrir brechas entre quienes apoyan sin reservas a Ucrania y quienes buscan una excusa para desentenderse del conflicto.
Sin embargo, no todos estos intentos de manipulación pretenden manchar la reputación de Ucrania a nivel internacional. Últimamente, los intentos del Kremlin de abrir brechas han consistido, entre otros, en hacer creer que existe un supuesto distanciamiento, cada vez mayor, entre el presidente Zelenski y el comandante en jefe de las fuerzas ucranianas Valerii Zaluzhnyi.
Sigue la búsqueda de aliados
En última instancia, el hecho de provocar fisuras y presentar a Ucrania y a sus partidarios como si estuvieran al borde del colapso es solo una cara de la moneda. La otra cara consiste en autoengañarse y hacer creer que el Kremlin goza de abundantes amistades en todo el mundo.
Esta semana, los agentes de la desinformación pro-Kremlin han seguido las andanzas de Putin en su búsqueda de aliados en Oriente, esta vez en Kazajistán. Si bien no se consiguió firmar ningún acuerdo significativo, los medios pro-Kremlin siguieron proclamando la «asociación estratégica» y exagerando cómo de calurosa fue la acogida que recibió Putin. Este viaje también supuso una oportunidad para difundir conspiraciones infundadas sobre supuestos planes neocoloniales de la UE para con Asia Central y para maravillarse de la destreza geoestratégica de Putin para ganarle la partida a la UE. Cabe preguntarse cómo perciben realmente estas visitas (envueltas en una retórica colonial poco disimulada) quienes son objeto de los avances de la «amistad» con Rusia.

Otros casos detectados en el radar de EUvsDisinfo:
- Los medios pro-Kremlin llevan mucho tiempo expresando su indignación por el apoyo militar de Occidente a Ucrania, por lo que no fue ninguna sorpresa que, tras el 7 de octubre, empezaran a difundir acusaciones infundadas de que las armas occidentales destinadas a Ucrania acaban en Oriente Medio. La realidad es que varios gobiernos occidentales han implementado estrictos procedimientos de supervisión en la transferencia de armas y desde Ucrania también se trabaja para evitar que se produzca cualquier desvío de armas, ya que ello perjudicaría las entregas de ayuda. También cabe señalar que los medios de desinformación pro-Kremlin han difundido afirmaciones engañosas similares en el pasado, a menudo adaptando este tipo de narrativas a los acontecimientos de actualidad, desde guerras territoriales entre grupos criminales en Escandinavia hasta disturbios en Francia.
- En un clásico estilo pro-Kremlin, algunos medios de desinformación proyectan las propias fechorías de Rusia sobre los demás con absurdas noticias que afirman que la UE ha decidido expulsar a Rusia de Asia Central y Transcaucasia. Esta paranoica narrativa pretende inculcar la idea engañosa de que la UE intenta cercar y aislar a Rusia y, por otro lado, dividir y desestabilizar a sus países vecinos. Pero también es un reflejo de la visión colonialista del Kremlin con respecto a sus vecinos. En realidad, la UE construye sus relaciones con los países de Asia Central con base en el consentimiento mutuo y en los intereses bilaterales. Esta política incluye los beneficios de la Asociación Oriental, una iniciativa conjunta que tiene como objetivo estrechar y reforzar las relaciones entre la UE y sus vecinos del Este. La UE no impone ninguna medida ni programa a sus países socios. El objetivo general de la cooperación es construir un espacio común de democracia, prosperidad y estabilidad compartidas, en consonancia con las aspiraciones concretas de cada país.
- Por último, no hay nada más eficaz que el alarmismo para engañar, engatusar y manipular. Las mentiras de la maquinaria pro-Kremlin que pretenden hacer creer que Ucrania recurre al terrorismo por medio de ataques contra plantas nucleares en Rusia son un ejemplo perfecto de esta retórica manipulativa. El Kremlin ha recorrido a discursos alarmistas en materia nuclear con una frecuencia cada vez mayor desde el inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania. No existen pruebas que demuestren que Ucrania ha intentado atacar centrales nucleares rusas. Estas acusaciones desvían la atención del propio chantaje nuclear del Kremlin, como son sus amenazas de utilizar armas nucleares tácticas y sus preparativos para una catástrofe nuclear deliberada.
