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ESPEJITO, ESPEJITO, ¿QUIÉN ES EL PEOR TIPO?

diciembre 22, 2022

l Abuelo del Frío puede que no tenga mucho que regalar a los propagandistas del Kremlin, que pretenden que todo el mundo se revuelque en su lodazal.

Esta semana seguimos sacando a la luz los ataques de desinformación y manipulación informativa que el Kremlin dirige contra la solidaridad europea con el pueblo ucraniano. Además, la maquinaria propagandística del Kremlin sigue asediando a los dirigentes de la UE. En esta ocasión, el Kremlin tiene en su punto de mira al alto representante Josep Borrell. Por último, nos referiremos a los incesantes intentos de desinformación del Kremlin, que trata por enésima vez de justificar la invasión ilegal y no provocada de Ucrania por parte de Rusia.

Las mentiras y los misiles siguen sembrando el pánico entre los civiles ucranianos

Rusia continúa aterrorizando al pueblo ucraniano mediante ataques con misiles a las infraestructuras civiles para hacer de sus vidas un infierno durante los duros meses de invierno y forzarles así a abandonar sus hogares. Por su parte, el ecosistema de desinformación pro-Kremlin dirige activamente sus argucias a los países de Occidente y Asia Central que podrían recibir nuevos refugiados ucranianos.

El bombardeo de desinformación se plasma en narrativas como las que afirman que los civiles ucranianos no son bienvenidos en estos países o que los que ya residen allí deberían abandonarlos. La información tergiversada incluye anuncios falsos de YouTube e imágenes manipuladas con grafitis inexistentes en importantes áreas urbanas europeas (véase otro bulo similar desmentido anteriormente por Myth Detector). Su intención es crear una falsa impresión de que la población local de los países receptores quiere que los ucranianos se marchen o de que se piensa que el apoyo a Ucrania les acarrea problemas.

La finalidad de este tipo de mentiras es instigar el miedo a la población ucraniana refugiada en determinados países europeos, así como erosionar el apoyo popular hacia Ucrania en los países occidentales, un factor necesario para respaldar la ayuda militar y financiera de sus gobiernos a Ucrania. No contentos con eso, los propagandistas del Kremlin quieren dar a entender al pueblo ucraniano que el apoyo de Occidente a su causa está perdiendo fuerza.

Esta narrativa forma parte de una campaña cínica y siniestra orquestada por el Kremlin, cuyo objetivo es dañar a los ucranianos tanto físicamente, mediante la destrucción de sus casas y las infraestructuras que les abastecen de electricidad, calefacción y agua, como psicológicamente, aniquilando sus esperanzas y resiliencia. La desinformación se entreteje así en una estrategia para incitar la guerra psicológica. Una de las partes del concepto de guerra total según el actual libro de tácticas del Kremlin.

Con la esperanza de que algo cale

Como ya hemos denunciado en otras ocasiones, los propagandistas del Kremlin tienen la abyecta costumbre de echar mentiras a mansalva y esperar que algunas sean creídas. Esta táctica es tan antigua como el gusto del ser humano por los rumores y los escándalos.

La campaña de difamación dirigida a altos funcionarios de la UE incluye un intento de vincular al alto representante Josep Borrell con la investigación en curso sobre corrupción en el Parlamento Europeo. Se trata de un nuevo capítulo de una historia de ataques, como el que recientemente tildaba de insensibles las declaraciones del alto representante. En ese caso se empleó la manida y vil táctica de sacar de contexto o retorcer las palabras de alguien para crear confusión.

Rusia sigue siendo uno de los países más corruptos del mundo. Estos son ejemplos de los intentos del ecosistema de desinformación pro-Kremlin de desviar la atención de sus propios problemas y atribuir la culpa a otros. Además, se trata de un intento oportunista de utilizar un tema candente para vincular a los dirigentes de la UE con tramas de corrupción y, de este modo, desacreditar su labor y sembrar el descontento entre la población.

Otros intentos de engaño de medios pro-Kremlin que nos han llenado de estupor esta semana:

  • Islamistas radicales se dirigen desde Siria a Ucrania para luchar del lado de Kiev. No, no existe la menor prueba de que esté ocurriendo tal cosa. Sin embargo, existen pruebas por doquier del afán de los agentes de desinformación cercanos al Kremlin por desacreditar y desprestigiar los legítimos esfuerzos de autodefensa de Ucrania vinculándolos a una imaginería negativa y psicológicamente evocadora, como el terrorismo o el nazismo. Esta táctica empleada una y otra vez no es más que otro intento del Kremlin de vender su guerra ilegal, tanto dentro como fuera de su país.
  • El neocolonialismo del Reino Unido crea una coalición anti-Rusia. Este es un tema recurrente en la desinformación pro-Kremlin, con el que se pretende influir en la opinión pública en dos sentidos: en primer lugar, invocando el consabido «los anglosajones están detrás de todo lo que ocurre» y, en segundo lugar, insinuando que los Estados bálticos y Polonia han perdido parte o incluso toda su soberanía y son meras marionetas en manos de poderes externos. Con este tipo de desinformación, los propagandistas afines al Kremlin tratan a la desesperada de crear una fractura entre los países occidentales, tradicionalmente amigos, y eludir su propia responsabilidad por el estado actual de las relaciones entre Rusia y Occidente.
  • Contratistas estadounidenses ayudan a preparar en Ucrania ataques químicos con el fin de provocar. Otra vieja mentira salida del amplio repertorio de calumnias del Kremlin. Esta desinformación de efecto bomba racimo tiene el propósito de justificar la invasión ilegal de Rusia a Ucrania alegando que, con la ayuda de los países occidentales, Ucrania tiene en su poder y podría emplear armas de destrucción masiva (más información aquí y aquí ). Además, estas denuncias tratan de capitalizar el fuerte rechazo que despierta este tipo de armamento para desacreditar a los enemigos del Kremlin. Por último, lo más preocupante es que estas acusaciones podrían contribuir a crear un caldo de cultivo informativo y una cortina de humo para justificar un posible primer ataque con este tipo de armas a Ucrania por parte de las fuerzas invasoras rusas.

¡Gracias por leer nuestros artículos sobre desinformación en 2022! El mejor regalo para estas Navidades es realizar, a modo de recordatorio, este recorrido por nuestros boletines Disinformation Review. La próxima edición se publicará el 5 de enero de 2023.