EUvsDisinfo en conversación con Bill Browder

Embed

Bill Browder es escritor, activista en defensa de que Gobiernos de todo el mundo impongan sanciones a los cargos públicos corruptos y a quienes violan los derechos humanos y, además, es considerado como una «amenaza para la seguridad nacional de Rusia» por el Kremlin. El 3 de marzo de 2023, Bill Browder se unió a EUvsDisinfo en un Espacio de Twitter para hablar sobre desinformación rusa, el cambio que ha experimentado la percepción global de Rusia tras su invasión a gran escala de Ucrania, cómo seguir luchando contra la corrupción y las violaciones de derechos humanos y cómo exigir responsabilidades a Rusia. Si quiere escuchar la entrevista, puede hacerlo aquí. A continuación encontrará también la transcripción de la conversación.

EUvsDisinfo: Háblenos de alguna ocasión en la que haya tenido que lidiar con una campaña de desinformación en su contra. ¿Cómo fue esa campaña y qué hizo usted?

Bill Browder: Bueno, lo cierto es que se producen campañas de desinformación en mi contra a cada minuto del día, incluso mientras hablamos. Rusia tiene algo que ver en ello. Como ya sabrás, hay una granja de troles en San Petersburgo. Creo que debe de haber toda una planta o sección dedicadas a crearme problemas.

¿Qué tipo de cosas suelen hacer? Os voy a contar un experimento interesante; os animo a que lo hagáis solo por diversión. Escribid un tweet sobre lo fantástico que es Bill Browder y observad cómo se os llena el feed de troles como por arte de magia, diciendo que Bill Browder es un criminal, que ha traicionado a Rusia, que es un hombre horrible, un delincuente por partida doble y… bla, bla, bla. Esto se repite cada día. Lo curioso es que hay horas en las que no pasa nada. Supongo que la granja de troles tiene un horario y que no trabajan en determinados momentos. Mi feed es normal hasta el momento en que la granja se pone en marcha. Además, es llamativo que en ciertos temas sean más precisos que en otros.

Por ejemplo, uno de mis grandes proyectos recientes ha sido abogar por la incautación de los 350 000 millones de dólares que han sido congelados de las reservas del Banco Central de Rusia. Naturalmente, se trata de un asunto muy delicado para el Kremlin,

así que en mi feed hay toda clase de datos sobre el tema. Es un proceso continuo, por supuesto. Y este es uno entre muchos ejemplos. Han llegado a hacer películas sobre mí y contratado a agencias de relaciones públicas de Londres y Nueva York para que me investiguen y publiquen artículos en mi contra. Han conseguido que empleados del Gobierno hagan declaraciones públicas sobre mi persona. Básicamente, todo es parte de un intento de reducir mi credibilidad de cara a los Parlamentos y Gobiernos occidentales para que mis iniciativas contra Putin no prosperen.

EUvsDisinfo: ¿Puede ahondar un poco más en cuál fue su respuesta ante esas campañas de desinformación que estaban dirigidas específicamente contra used? ¿Cómo le afectaron? ¿Cómo lidió con ellas?

Bill Browder: Tomemos la película que hicieron. En 2016, había un hombre llamado Andréi Nekrásov, conocido por ser un autor de documentales que hacía películas críticas con la figura de Putin, que efectivamente había estado en la nómina de Borís Berezovsky, que fue opositor de Putin.

Nekrásov había hecho unas tres o cuatro películas muy críticas sobre Putin. Además, salía con una parlamentaria europea, que estaba al frente de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo.

Esta mujer me sugirió que lo conociera, ya que era cineasta y podría hacer una película muy buena sobre Serguéi Magnitsky. Pensé que no cabía albergar dudas sobre las intenciones de ese hombre, dada su relación con la europarlamentaria Heidi Hautala y su impresionante trayectoria haciendo potentes películas anti-Putin. Así pues, empezamos a trabajar con él. Las primeras tres entrevistas fueron bastante adecuadas, todas sobre el asesinato de Serguéi Magnitsky y cuestiones sobre su vida. No obstante, en la cuarta entrevista empezó básicamente a entrevistarme como si fuera oficial del Servicio Federal de Seguridad ruso, aplicando un sesgo a favor de dicho servicio a todas mis actividades.

Yo no entendía la situación y me sorprendían las preguntas que me hacía ante la cámara. Así pues, le pregunté que a qué venía todo eso. «Esto es muy raro. Si pretendes hacer una película con esta narrativa, el que saldrá perjudicado serás tú».

Interrumpí la entrevista y, aproximadamente un año y medio más tarde, recibo una llamada de alguien del Parlamento Europeo, que me pregunta: «¿Sabes que en el Parlamento Europeo está a punto de proyectarse una película, a iniciativa de Heidi Hautala, que pone en entredicho tu credibilidad y la de Serguéi Magnitsky?

Dice que Serguéi Magnitsky no fue asesinado, sino que murió por causas naturales, que tú y él sois unos defraudadores y que toda tu campaña es solo una cortina de humo para encubrir tus propias actividades ilegales en Rusia».

Me quedé atónito ante la magnitud de tal noticia. No tuve mucho tiempo de preparar una respuesta. Si alguien hace una película de una hora, has de ofrecer una respuesta de una hora. Normalmente, en este tipo de situaciones, reúno algunos datos en un PowerPoint o similar; sin embargo, ellos tenían una película. Así que, en este caso en particular, escribimos al Parlamento Europeo y a los productores de la película dándoles toda la información que necesitaban para cuestionar el sinsentido de las afirmaciones de Nekrásov. La familia de Serguéi Magnitsky se puso en contacto con todas esas personas. Al final, el Parlamento Europeo hizo caso omiso de la película en el último minuto.

Como dato peculiar, algunas de las personas que participaban en la película eran delincuentes reales, involucrados en la persecución de Serguéi Magnitsky antes de su muerte. De hecho, llegaron a presentarse en el Parlamento Europeo para ser partícipes de esa farsa.

Finalmente, la película no se proyectó en el Parlamento. Intentaron proyectarla en el Newseum de Washington, el museo de la libertad de expresión, y cuando intentamos impedirlo, contraatacaron con tanta vehemencia que acabaron logrando proyectarla. Curiosamente, no debí haberme preocupado tanto, puesto que el público que acudió, compuesto por todo tipo de personas rusas, disidentes del país y gente que conocía la historia muy bien, tomó cartas en el asunto. Al final de la película hubo abucheos generalizados y, cuando comenzó el debate, se atacó de lleno a Nekrásov, por lo que todo ese asunto acabó explotándole en la cara.

No obstante, la situación en general fue bastante desagradable. En primer lugar, porque se estaba difamando a Serguéi Magnitsky, que fue un héroe y una víctima. Intentar presentarlo como culpable fue algo espantoso.

Fue sumamente cínico y perverso, y se dedicaron muchos recursos a montar todo ese tinglado. Se gastó mucho dinero en la película y en darle publicidad. Contrataron a una gran empresa de relaciones públicas y a una empresa de presión de Washington para que les asistieran.

Realmente costaba creer que todo pudiera ser obra del Gobierno ruso, ya que todo se desarrolló en Washington y Bruselas.

EUvsDisinfo: Me gustaría seguir profundizando en el tema de la desinformación. Es evidente que tiene una gran experiencia personal en el tema. Lleva años y años hablando sobre estas cuestiones. Creo que estará de acuerdo con nosotros en que ahora hay una mayor concienciación acerca de la desinformación procedente de Rusia.

¿Cree que somos más resilientes ahora que hace unos años? En caso afirmativo, ¿cree que esta concienciación se mantendrá en el tiempo? ¿O cambiará en los próximos años?

Bill Browder: Bueno, es difícil discernir si somos más resilientes o no. Twitter había establecido varios mecanismos para evitar situaciones como esta, pero tras ser comprada por Elon Musk, esos mecanismos están desapareciendo.

Antes, una persona podía conocer la legitimidad de una cuenta por la marca azul que aparecía junto al nombre.

Si alguien tenía una marca azul, significaba que era periodista, que trabajaba para el Gobierno, que dirigía una empresa o, en definitiva, que era una persona real y verificada. Ahora, cualquier persona puede comprar una marca azul por ocho dólares y publicar todo tipo de despropósitos. Todo, quién dice qué y quién no, etc., se ha vuelto muy confuso.

En cierto sentido, Twitter ha empeorado desde que Elon Musk se hiciera con ella. Dicho esto, también creo que todo el mundo sabe que Rusia es, efectivamente, un régimen criminal y que Putin es un asesino a gran escala. Por lo tanto, todo lo que procede de Rusia se considera sospechoso.

Esta estrategia suele servir para cualquier información oficial procedente de Rusia, pero por otro lado hay muchos intermediarios que se hacen eco de sus necedades y cuyos mensajes no son oficiales. ¿Cómo se deben clasificar las declaraciones de Tucker Carlson o Marjorie Taylor Greene, que repiten lo mismo como loros? ¿Qué les motiva? ¿Lo hacen por convicciones políticas propias? ¿O tienen cierto tipo de vinculación con el Gobierno ruso?

El panorama es complejo y muy extraño. La otra noche asistí a un programa del Reino Unido. Piers Morgan, un conocido presentador de televisión, me había invitado a participar para hablar sobre tanques. En ese momento, Alemania tenía dudas sobre el suministro de tanques a Ucrania, así que acudí al programa para hablar sobre eso.

Piers Morgan era bastante favorable al envío de tanques a dicho país y, en defensa del punto de vista contrario, estaba una mujer, llamada Tomi Lahren, que trabaja para Fox News. Lahren se unió al programa y expresó que no se debían enviar tanques a Ucrania. «¿Por qué nos preocupamos por la frontera ucraniana cuando tendríamos que preocuparnos por la frontera sur (de los EE. UU.)?»

Hizo parecer que representaba a amplios sectores del electorado estadounidense, pero no es cierto. La población estadounidense no se opone particularmente al suministro de tanques a Ucrania. ¿Cómo puede uno comprobar a quién representa Tomi Lahren? ¿Por qué afirma eso? ¿Cuántas personas le apoyan?

En mi opinión, y creo que he trabajando en esto lo suficiente como para saberlo, representa a esa parte marginal de la extrema derecha del Partido Republicano que no tiene ningún tipo de respaldo generalizado.

Sin embargo, si sigue repitiendo una y otra vez en Fox News o en cualquier otro canal que la contrate mensajes como «hablo en nombre de las familias y amas de casa de EE. UU. que no quieren que se gaste ese dinero en Ucrania», algunas personas pueden llegar a creer que así es cómo piensa buena parte de la población. Y si llegan a creer eso, ese discurso, que, en otras circunstancias, podría haber sido irrelevante, pasa a formar parte de la escena política.

EUvsDisinfo: ¿Cómo cree que debemos tratar las declaraciones que tienen ese sesgo favorable hacia Rusia cuando no proceden necesariamente de fuentes oficiales rusas y cuya autoría podría no ser la aparente? ¿Cómo lidiamos con ello?

Bill Browder: Bueno, creo que no es fácil.

Cuando peleábamos la cuestión de Magnitsky, en cierto aspecto fue más fácil porque sabíamos quiénes eran los implicados. No eran muchos, así que pudimos indagar en su pasado. Pudimos hacer público quiénes eran y cuáles eran sus conexiones; en ocasiones se filtró información sobre ellos, lo cual ofreció una imagen negativa de ellos.

Estamos en guerra. Se está librando una guerra física, pero también una informativa. Necesitamos dedicar recursos a descubrir quiénes difunden información falsa y a exponer públicamente quiénes son. Eso requiere recursos. No podemos quedarnos de brazos cruzados; debemos abordar la cuestión con absoluta seriedad.

Alguien debería investigar acerca de las finanzas de Tomi Lahren y de por qué adopta ese discurso favorable a Rusia cuando vive en Tennessee. ¿De dónde saca esas declaraciones? Me gustaría saberlo. Creo que a mucha gente le gustaría.

EUvsDisinfo: Una organización ucraniana llamada Texty ha realizado un estudio magnífico sobre las organizaciones que promueven el «Russkiy Mir» en Europa. Está disponible en línea.

Lo que observamos ahora en términos de desinformación y manipulación de información, es decir, el recurso a temas que ya forman parte del debate público, lleva muchísimo tiempo en el manual de estrategia de Rusia. Por ejemplo, la narrativa sobre la paz es una de las que más se está difundiendo estos días. En teoría, todo el mundo quiere la paz, ¿no? Obviamente, preferimos la paz a la guerra. Sin embargo, cuando Rusia utiliza el término «paz» aplicado a Ucrania en realidad se está refiriendo a una falta de integridad territorial y de soberanía.

Bill Browder: Efectivamente, así es. Gracias por sacar el tema. Es exasperante. Haciendo una descripción justa, lo que quieren son 150 Buchas más. Cada vez que Rusia se apropia de una parte de Ucrania, cavan fosas poco profundas, le atan a la gente las manos a la espalda y, si son hombres, les disparan en la cabeza y, si son mujeres, las violan y luego las matan. Cuando dicen «queremos paz», lo que quieren decir es «queremos mutilar y violar a población ucraniana inocente». Esa es la traducción.

EUvsDisinfo: La semana pasada se sumó al grupo de personas rusas que protestaba en Londres contra la invasión a gran escala de Ucrania. Conoce Rusia como la palma de su mano desde hace mucho tiempo. ¿Qué papel diría que juega hoy en día la desinformación rusa en la sociedad rusa? ¿Observa cambios con respecto a algunos años atrás, diez años atrás o incluso más? ¿Qué ha cambiado con la guerra?

Bill Browder: El fin de semana pasado estuve en esa manifestación de Londres organizada por la oposición rusa frente a la Embajada rusa. Y la asistencia fue bastante buena. Debía haber unas setecientas u ochocientas personas allí de pie frente a la Embajada, lo cual es mucho si hablamos de población rusa.

La gente rusa que acudió estaba tan bien informada sobre las atrocidades como cualquier otra persona. Eran más estridentes que nadie que haya oído nunca. Llamaban a Putin asesino a gran escala y criminal de guerra, pedían que se retirara a las tropas rusas de Ucrania, etc. Todas ellas eran personas cultas, educadas y bienintencionadas.

Eso contrasta con las entrevistas que salen en Twitter o en televisión en las que se hacen preguntas a transeúntes de Moscú que están enfermos de la rabia que sienten hacia los ucranianos, cuando estos no han hecho nada. No sé si representan a la mayoría de la sociedad rusa; me gustaría pensar que no. No obstante, las encuestas indican que el 80 % de la población apoya la guerra en Ucrania.

También he tenido interacciones interesantes con periodistas de Rusia. Hoy me ha entrevistado uno muy conocido para tantear mi opinión sobre las sanciones. La pregunta principal era: ¿crees que las sanciones son justas para la ciudadanía rusa de a pie?

A lo que he respondido que no es prioritario preocuparse por que la ciudadanía rusa pueda considerar injusto que se le apliquen sanciones, cuando en Ucrania todos los días se mutila, bombardea y asesina a personas. En Ucrania se practica todos los días el tipo de terrorismo que vimos en el 11S.

Que haya gente que no pueda usar el iPhone es lo último que me preocupa en este momento. Lo más interesante es el énfasis que ha puesto el periodista en que a la mayoría de la ciudadanía rusa no le gusta la situación, pero la aceptan para evitar ir a prisión.

Mi argumento ha sido que esta situación requiere un posicionamiento. No puedes pretender seguir con tu vida con normalidad cuando una atrocidad como esta se está perpetrando en el país vecino en nombre de tu país y no te posicionas contra el Gobierno.

Comprender cómo se forma la opinión pública en Rusia es sumamente interesante y complejo. Yo hace tiempo que he dejado de entenderlo porque todo es muy extraño, febril y está lleno de información errónea.

EUvsDisinfo: También queremos conocer su opinión sobre la depuración de responsabilidades. Se está hablando mucho sobre crear una corte internacional que haga que Rusia pague por esta guerra, pero hay que considerar también el lado financiero. Usted defiende que se confisquen activos rusos. ¿Podría comentarnos cuál sería la mejor forma de proceder en este sentido? ¿Cuál es la forma más realista, según usted?

Bill Browder: Ante todo, hay dos grandes condiciones a la hora de poner fin a este conflicto. La primera es que Rusia se retire de todo el territorio del que se ha apropiado ilegítimamente, no solo desde el 24 de febrero, sino desde 2014. La segunda es que Rusia asuma su responsabilidad por los crímenes cometidos y el daño causado.

Esto significa que se acusará a gente de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, genocidios y otras barbaridades. El país tiene que asumir su responsabilidad por el crimen de agresión y pagar unas indemnizaciones iguales a los daños que ha causado.

Se trata de objetivos muy ambiciosos a los que Putin se opone con fuerza, como cabría esperar. Pero esas son las condiciones, y son las únicas que permitirán que las aguas puedan volver a su cauce con Rusia.

Esto significa que, a corto plazo, hay que poner en marcha estos mecanismos. Hay que iniciar las acciones penales por los crímenes de guerra. Hay que crear un tribunal especial para que Putin y el estado de Rusia respondan ante la justicia por el crimen de agresión. Importantes profesionales de la abogacía están ya trabajando en ello, así que creo que habrá avances.

En la vertiente financiera, ámbito que para mí es prioritario y en el que trabajo con denuedo, hemos podido cifrar el daño hecho a la economía ucraniana en 1,2 billones de dólares.

Desde la primera semana de la guerra, congelamos 350 000 millones de dólares de las reservas del Banco Central Ruso.

A mí me parece completamente correcto ética, financiera y políticamente, tanto que hemos de idear un mecanismo que sirva, además de para congelar esas reservas, para confiscarlas y destinarlas a la defensa y reconstrucción de Ucrania.

Esta idea goza de gran popularidad entre los círculos financieros y es marcadamente impopular entre lo que yo llamaría los «círculos burocráticos de la diplomacia». La mayoría de burócratas y diplomáticos en países extranjeros tiemblan ante la idea de que se le pueda decomisar el dinero a Rusia. No les gusta, no por simpatía con Rusia, sino porque nunca se ha hecho antes.

A menudo, los países pagan una indemnización después de ser derrotados, pero es raro o insólito que eso ocurra antes de que termine la guerra.

En este caso, no obstante, creo que ha de hacerse antes del fin de la guerra porque, con el paso del tiempo, el coste de la guerra crece y menos gente querrá asumirlo.

Todo se reduce al concepto de «inmunidad soberana». Las reservas del Banco Central de Rusia están en este momento protegidas por la inmunidad soberana. Esto quiere decir que, al igual que la Embajada de Rusia en Londres es territorio soberano, las reservas del Banco Central Ruso en el Banco de Inglaterra son también propiedad soberana y no pueden tocarse.

Putin va por ahí cometiendo horribles crímenes y asesinatos en masa de civiles ucranianos, pero luego vuelve a decirnos desde su silla que no podemos tocar su dinero por la inmunidad soberana. A mí parecer, está redefiniendo el crimen internacional, con lo que nuestra tarea es redefinir la legislación internacional.

La propuesta que yo he formulado y que intento que cobre auge es que se modifiquen las leyes de algunos de los países importantes del G-7 para que la inmunidad soberana, sacrosanta en términos generales, no lo sea en los casos en los que un país sea declarado culpable de un crimen de agresión. En ese escenario, los daños ocasionados por el crimen de agresión no deberían estar protegidos por la inmunidad soberana. Por lo tanto, las reservas del Banco Central Ruso podrían confiscarse sobre esta base.

Algunos son de la opinión de que se trata de un cometido imposible, pero son los mismos que calificaban de imposible la promulgación de la Ley Magnitsky, y ya son 35 los países en los que se ha aprobado.

Este es mi gran proyecto. Creo que la segunda meta más importante para con Ucrania después del envío de armas es el envío de dinero.

EUvsDisinfo: Es inspirador oír que aunque algo parezca imposible, se puede trabajar en la dirección de conseguirlo. Quiero hacerle una pregunta más. Dadas las relaciones pasadas entre la UE, es decir, Occidente, y Rusia, ¿qué podríamos haber hecho diferente en el pasado para evitar la situación actual? ¿Qué podemos aprender de los errores cometidos?

Bill Browder: Es muy sencillo. Hemos dado carta blanca a Rusia y a Putin durante 22 años. Invadió Georgia y no hicimos nada. Se anexionó Crimea y no hicimos nada. Bombardeó repetidamente Alepo y no hicimos nada. Envió a sicarios a asesinar a Serguéi Skripal y no hicimos nada. Así pues, tiene la impresión de que estamos tan centrados en nuestros propios intereses financieros que no vamos a mover un dedo. Cada vez que ejecutan una acción de gran envergadura, analizan el coste y los beneficios. Putin vio inmensos beneficios políticos en la invasión de Ucrania y creyó que los costes serían muy inferiores.

Si hubiésemos actuado diferente en el pasado, si hubiésemos impuesto las ruinosas sanciones que hemos impuesto ahora tras la anexión de Crimea o lo de Alepo, Putin podría haber llegado a unos cálculos diferentes a la hora de preparar lo que haría el 24 de febrero del año pasado.

Diría que la lección es que el apaciguamiento acaba teniendo un coste mucho mayor, más alto aún considerando el largo plazo. Esta lección reviste especial importancia para China y ha de guiar también nuestras relaciones futuras con Putin.

Se están considerando un alto el fuego y una negociación, pero todo lo que no sea una expulsión total de Ucrania será interpretado por Putin como una recompensa por sus actos. Y si obtiene esa recompensa, no cesará de intentarlo de nuevo.

La única opción con Vladimir Putin es ser sumamente severos, estridentes e intransigentes, ya que solo capta el mensaje cuando tiene el agua al cuello.

EUvsDisinfo: Para terminar, me gustaría volver de nuevo a su experiencia personal para preguntarle dónde halla la motivación para seguir librando esta justa lucha. ¿Cómo mantenemos viva la lucha por la defensa de la libertad de Ucrania y la nuestra?

Bill Browder: Mi motivación ha sido la trágica y horrible culpa que me aflige por el asesinato de Serguéi Magnitsky. Lo mataron porque trabajaba para mí. Lo mataron porque actuaba como representante mío, y murió a los 37 años. Hubiera podido disfrutar de 50 años más junto a su familia. Cada día que pienso en ello, desde hace ya 13 años, me siento abatido e indignado, y eso me impulsa a hacer todo lo que sea necesario para seguir luchando por la justicia.

Él fue una víctima. Éramos un grupo de víctimas. Ahora con la guerra de Ucrania hay cientos de miles de víctimas. Creo que es fácil encontrar la motivación al observar la guerra y entender lo perversa que es, así como al comprender la brutal injusticia que constituye que personas corrientes estén siendo mutiladas por las bombas y los ataques. En este caso es fácil no perder la motivación, pues todo es absolutamente indignante e injusto.

Categorías

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

    COMPARTA SUS COMENTARIOS CON NOSOTROS

    Información sobre protección de datos *

      Subscribe to the Disinfo Review

      Your weekly update on pro-Kremlin disinformation

      Data Protection Information *

      The Disinformation Review is sent through Mailchimp.com. See Mailchimp’s privacy policy and find out more on how EEAS protects your personal data.