Manipular la memoria: reescribiendo los libros de la asignatura de Historia
En los últimos años, la propaganda del Kremlin ha acusado repetidamente a Occidente y a sus países vecinos de «revisionismo histórico». Según Putin, Occidente falsifica deliberadamente la historia para debilitar y humillar a Rusia, mientras que Rusia protege y promueve la «historia verdadera». Todos los demás países tienen una visión distorsionada de la historia, puesto que la única historia «verdadera» es la que preserva Moscú.
En 2023, el Kremlin decidió hacer frente al «revisionismo histórico» de Occidente con una medida muy peculiar: una revisión oficial de los libros de la asignatura de Historia en los colegios rusos. En otras palabras, se encargaron de reemplazar los hechos con ficción, basándose en las principales narrativas de desinformación difundidas por el Kremlin durante años. Nada más empezar ya encontramos la primera bandera roja: dicha «revisión» fue llevada a cabo por los lacayos políticos de Putin y no por historiadores de verdad.
Los nuevos libros de Historia de Putin
Putin ya inició el debate sobre la necesidad de revisar los libros de la asignatura de Historia en los colegios en febrero de 2013. En su opinión, los «libros de texto no deberían presentar contradicciones internas ni dar lugar a dobles interpretaciones».
En agosto de 2023, las autoridades rusas presentaron la nueva edición revisada de los libros de Historia para el alumnado de entre 15 y 17 años. Los libros de texto fueron revisados bajo la supervisión de Vladimir Medinsky, exministro de Cultura y presidente de la Sociedad Histórica Militar Rusa. Los libros fueron coeditados por Anatoly Torkunov, rector de la infame Universidad MGIMO de preparación de «diplomáticos» rusos, y por Alexander Chubaryan, de 92 años, presidente del Instituto de Historia de la Academia Rusa de Ciencias.
La revisión no ha terminado: el 1 de septiembre de 2024, el equipo editorial planea presentar los libros de texto actualizados para el alumnado de entre 10 y 15 años.
Los cambios más radicales, plasmados en la revisión de los libros de la asignatura de Historia, se refieren al periodo del colapso de la URSS, el gobierno de Putin y la actual guerra contra Ucrania. Estos cambios promueven dos narrativas principales: la del «malvado Occidente», que trata continuamente de destruir a Rusia y la que sostiene que Moscú tenía todas las razones políticas e ideológicas para empezar una guerra «justa» contra Ucrania.
El «malvado Occidente» busca cercar y desestabilizar a Rusia
La narrativa del «malvado Occidente» refleja varias declaraciones hechas por Putin sobre esta cuestión. En primer lugar, el colapso de la URSS fue la «mayor catástrofe geopolítica» de los últimos años, resultado de acciones poco amigables de Occidente. Al principio de su mandato, Putin estaba abierto a la cooperación, pero Occidente mantuvo sus planes hostiles contra Rusia. El libro de texto sostiene textualmente que «el objetivo de Occidente es destruir Rusia y hacerse con el control de sus recursos» y que «la desestabilización de Rusia se convirtió en una idée fixe de Occidente». Evidentemente, este es un clásico caso de proyección, es decir, atribuir las propias acciones de Rusia a sus supuestos adversarios.
El libro de texto promueve el mensaje de que la Guerra Fría nunca terminó y que la década de los 90 fue simplemente una pequeña tregua en el enfrentamiento de Occidente con Rusia. Así pues, Occidente sigue tratando de debilitar, subordinar y destruir el Estado ruso. De nuevo, resulta evidente la obsesión del Kremlin por construir una mentalidad de asedio y crear la percepción de amenazas externas, como la llamada expansión de la OTAN.
La guerra contra Ucrania: la suma de todas las narrativas de desinformación del Kremlin
Los principales cambios en los libros de la asignatura de Historia de Rusia están claramente relacionados con Ucrania y repiten incesantemente las distorsionadas narrativas de desinformación del Kremlin sobre la guerra. Los nuevos libros de texto son bastante peculiares. A diferencia de las ediciones anteriores, estos nuevos libros de «historia» dedican capítulos enteros a los acontecimientos recientes en Ucrania. Incluso la portada del libro del último curso de secundaria incluye una imagen del puente de Crimea a modo de simbólico recordatorio del «triunfo» de Putin en la ciudad.

Los autores de los libros no fueron nada «creativos» con respecto a Ucrania; simplemente se limitaron a incluir toda la propaganda difundida por el Kremlin sobre la guerra:
- Ucrania es un hostil Estado «ultranacionalista y neonazi» que amenazó a Rusia con su plan de unirse a la OTAN y obtener armas nucleares;
- Los objetivos de la «operación militar especial» rusa son defender el Dombás y proteger proactivamente la seguridad de Rusia;
- Rusia tenía todos los motivos para lanzar la «operación», puesto que EE. UU. y la OTAN empezaron a preparar a Ucrania como principal ariete contra Rusia. El Kremlin simplemente se vio forzado a tomar esta decisión por culpa de Ucrania y Occidente.
Los libros de Historia incluyen muchos otros mensajes pro-Kremlin, como el «golpe» de 2014 en Kiev, la existencia de «biolaboratorios» estadounidenses en Ucrania, las sanciones «ilegales» de Occidente, los mercenarios occidentales que supuestamente luchan contra los soldados rusos, etc.
Entre los ejercicios prácticos y preguntas para el alumnado con respecto de la guerra de Rusia contra Ucrania se incluyen los siguientes:
- mostrar en un mapa los territorios que pasaron a formar parte de Rusia en 2022;
- presentar ejemplos sobre acciones heroicas de los soldados rusos durante la «operación especial»;
- contestar a preguntas como: «¿Por qué Ucrania juega un papel clave en el enfrentamiento ideológico entre Occidente y Rusia?» o «¿Cuáles fueron las amenazas ucranianas a la población de Crimea?»; y encontrar ejemplos de políticas occidentales antirrusas implementadas en Ucrania.

Los libros promueven el claro mensaje de que la «operación militar especial» ha unido a la sociedad rusa: los soldados soviéticos y rusos siempre han estado dispuestos a dar sus vidas por la patria. De hecho, hemos seguido de cerca este intento inherentemente manipulativo de seguir fraguando la «Gran Guerra Patria», nombre con el que se conoce a la Segunda Guerra Mundial en Rusia, que describe la guerra de Rusia contra Ucrania como una continuación de la misma y presenta a los invasores rusos como héroes que luchan contra el nazismo.
Consecuencias políticas de la invención de mitos por parte de Putin
La naturaleza de los cambios en los libros de Historia de los colegios rusos muestra claramente el deseo de Putin de «ajustar» la historia reciente de Rusia a las principales narrativas propagandísticas del Kremlin. Las autoridades rusas necesitan desesperadamente encontrar una justificación ideológica de sus acciones en Ucrania. Para lograr este objetivo es necesario recurrir a la creación de mitos históricos absurdos e ilógicos.
El mensaje de Putin a la juventud rusa
El Kremlin presenta a la juventud rusa su propia visión de la «nueva» historia de Rusia. En esta versión, Rusia siempre ha sido asediada por el «malvado Occidente», mientras que a Putin se le presenta como un «conquistador de territorios rusos» similar a Pedro el Grande, Catalina la Grande e Iósif Stalin. El mensaje de Putin a la juventud es claro y directo: para los jóvenes rusos es una obligación honorable dar la vida por las ambiciones imperiales personales del presidente. Los alumnos de entre 15 y 17 años pronto se convertirán en soldados, por lo que el Kremlin quiere que el sistema escolar les prepare para su futuro como carne de cañón en el frente ucraniano. Es evidente que el Kremlin usa este revisionismo histórico como herramienta para justificar sus agresiones y para adoctrinar a las futuras generaciones de ciudadanos rusos.
No hay alternativas a la «historia» de Putin
Los nuevos libros de Historia de Rusia son obligatorios en el sistema escolar. Los profesores de Historia rusos se han convertido en «loros que repiten el libro de texto», sin derecho a ofrecer opiniones alternativas ni a elaborar su propia programación didáctica. De esta forma, el alumnado ruso solamente puede encontrar información histórica «verdadera» en el nuevo libro redactado por el Kremlin.
Sentando las bases para futuros conflictos
El adoctrinamiento de las nuevas generaciones a través de una versión propia de la «historia» sienta las bases para los futuros conflictos y guerras entre Rusia y sus supuestos «enemigos». Los nuevos libros de texto siembran odio hacia los «no rusos», exaltan la superioridad rusa y justifican las ambiciones imperialistas rusas. Los desastrosos resultados de este adoctrinamiento «patriótico» de la juventud rusa puede que solo se dejen ver décadas después de la muerte de Putin.

La «verdadera» historia de Rusia, también disponible para los países vecinos
Parece ser que Putin planea difundir la historia «verdadera», redactada por sus funcionarios estatales, no solo en Rusia, sino también en sus países vecinos. En febrero de 2024, el embajador ruso en Bielorrusia afirmó que las autoridades rusas y bielorrusas habían llegado a un acuerdo para la creación de libros de Historia unificados. Estos libros de texto «unificados» deberían presentar la historia del Imperio Ruso y de la URSS «desde un único punto de vista». Sin lugar a dudas, este «único punto de vista» es el de la actitud imperialista de Putin, con el que se reemplazará la percepción bielorrusa de la historia. De hecho, la militarización de menores en Bielorrusia a través de libros escolares con sesgo ideológico ya lleva tiempo en marcha.
De esta forma, el Kremlin sigue su guerra con la historia mediante un revisionismo histórico sin tapujos. No debería existir alternativa alguna a la nueva «historia» de Putin, ni en Rusia ni en aquellos países actualmente controlados u ocupados por Moscú.
