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Vídeos de baile y fonomímica para apoyar la guerra

abril 01, 2022

Las plataformas de redes sociales se emplean con profusión para difundir desinformación, también durante los conflictos. TikTok, con más de mil millones de usuarios en todo el mundo, no es una excepción. Esta plataforma ha conquistado el mundo al permitir a las personas seguir partes de la guerra en tiempo real. Desde la invasión rusa de Ucrania, se han disparado en TikTok los vídeos grabados sobre el terreno: columnas de vehículos militares, instrucciones sobre cómo conducir un tanque abandonado, coreografías en el campo de batalla, lecciones de cocina en refugios antiaéreos, etc. La otra cara de la moneda es más siniestra: TikTok también ha sufrido un brote de vídeos de desinformación alabando la «operación especial»: desde autoproclamados expertos en guerra a canales respaldados por el Kremlin, TikTok se ha convertido en un hervidero de propaganda bélica.

De la desinformación a la propaganda bélica

En los vídeos de TikTok en los que se respalda la invasión rusa de Ucrania, se emplea con frecuencia la letra Z, el símbolo tóxico a favor de la guerra, y se realizan manifestaciones a favor de la «operación especial». Muchos vídeos justifican la «operación especial» con la necesidad de salvar a los residentes rusoparlantes de la región del Dombás de un supuesto «genocidio». Los militares rusos son presentados como los «salvadores» y los «defensores» que la población local llevan esperando desde 2014.

Conocidos propagandistas pro-Kremlin siguen afirmando, de forma engañosa, que la «operación especial» solo tiene como objetivo las infraestructuras militares ucranianas, así como que los laboratorios en Ucrania financiados por los Estados Unidos (EE. UU.) están desarrollando armas biológicas para atacar a Rusia. Mientras tanto, otros vídeos culpan a Ucrania por no respetar los acuerdos de Minsk y acusan a la OTAN, la Unión Europea y los EE. UU. de armar a Ucrania con bombas atómicas, de expandirse hacia Rusia y de interferir en los asuntos internos de otros países.

En respuesta a la condena internacional casi unánime de la invasión rusa de Ucrania, la etiqueta #мненестыдно [#Iamnotashamed] («no siento vergüenza») ha sido tendencia en Twitter y TikTok, mientras que muchas compilaciones de TikTok hacen referencia a la grandeza de Rusia, con frecuencia comparándola con la URSS y la Rusia imperial. La figura principal del ecosistema de desinformación pro-Kremlin para impulsar esta narrativa ha sido Margarita Simonyan, editora en jefe de RT. Simonyan reaccionó a la etiqueta #мненестыдно, y su narrativa subyacente, lamentando que lo único de lo que se avergüenza es que ellos [es decir, los rusos] «no hicieron nada» por la región del Dombás durante ocho años.

El papel de los influentes

Hace poco, un bloguero denunció que los influentes rusos estaban coordinados y tenían instrucciones de recitar exactamente el mismo guion. Además de la evidente coincidencia de los mensajes, el hecho de que todos los vídeos en cuestión se hayan eliminado y que, desde entonces, seis de los trece canales que alojaron estos vídeos hayan cambiado sus identificaciones de TikTok corrobora esta afirmación.

Pero estos no son, ni mucho menos, los únicos vídeos coordinados que han estado circulando en TikTok. Otros vídeos casi idénticos están siendo promovidos por influentes populares, todos ellos usando los mismos fragmentos de audio, etiquetas y filtros. Estos canales, que cuentan con decenas de miles o millones de seguidores, parecen cuentas convencionales de TikTok que las personas usan para compartir bromas, vídeos de bailes y contenidos cómicos. Con todo, cuando Rusia invadió Ucrania, estas cuentas comenzaron a publicar vídeos con contenido político.

En una serie de vídeos, la escena comienza con el protagonista arrodillado y sosteniendo un cartel que dice, en inglés, «rusofobia», «Dombás», «discurso de odio», «cancelación», «Lugansk», «sanciones», «guerra informativa» y «nacionalismo». A continuación, la persona se levanta y le da la vuelta al cartel, revelando el otro lado en el que se puede leer «Russian Lives Matter» («Las vidas rusas importan»). Todos estos vídeos emplean la misma canción, una remezcla de Katyusha, y el mismo filtro, con la estatua de La Madre Patria Te Llama, en Volgogrado. También van acompañados de la leyenda «Russian Lives Matter», así como de la etiqueta #RLM. Varios influentes rusos han creado más de veinte vídeos idénticos (por ejemplo, véase aquí, aquí, aquí y aquí) que tuvieron cientos de miles de visitas, me gusta y comentarios.

¿Podría esta tendencia ser impulsada por una iniciativa popular real? Difícilmente. Otro influente ruso compartió una historia en su cuenta de Instagram (ver más abajo) en la que se mostraba una solicitud para crear un vídeo con instrucciones claras: «El bloguero tiene que interpretar a un habitante del Dombás que sobrevivió a 2014 […]. Ahora ya está a salvo porque las fuerzas rusas ayudan a la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk». El mensaje también indica qué etiqueta y fragmento de audio deben emplearse para realizar la fonomímica.

Una búsqueda rápida en TikTok revela que, al menos, se crearon dos vídeos (uno aquí y otro ya eliminado) siguiendo esas instrucciones. Es más, uno de los vídeos fue publicado por un influente a quien también se le vio recitando un texto idéntico al del guion ya mencionado.

En todo caso, el contenido patrocinado o pagado es frecuente en TikTok, así como en otras plataformas de redes sociales. En docenas de canales de Telegram se ofrece dinero a los blogueros de TikTok e Instagram para crear vídeos temáticos. En concreto, un canal, MM-Media, anunció (nota: este y otros enlaces a las publicaciones de MM-Media son visibles solo para los miembros del canal, ya que el canal se hizo privado hace poco) a finales de febrero que iba a haber muchas solicitudes sobre temas políticos para un «gran proyecto», con un «mejor presupuesto» con «más de 20 000 rublos» por un vídeo. La propietaria de los canales de Telegram pide a los blogueros de TikTok «con más de cinco millones de seguidores» que se pongan en contacto con ella si quieren hacer «anuncios gubernamentales». Desde entonces, el canal ha compartido varias convocatorias con temas políticos para blogueros de TikTok con al menos 1,5 millones, 5 millones y 10 millones de seguidores. En algunas de estas convocatorias, se proporcionaba un ejemplo como referencia. En TikTok ha estado circulando docenas de vídeos siguiendo estas instrucciones (por ejemplo, aquí, aquí y aquí). En otra convocatoria, se pidió a los influentes que crearan la letra Z con sus dedos. De nuevo, se compartieron multitud de vídeos que seguían esta solicitud en TikTok (por ejemplo, aquí, aquí y aquí). Hace poco, el canal de Telegram de MM-Media lanzó una convocatoria para blogueros angloparlantes a fin de crear vídeos sobre el tema «sanciones estúpidas».

Que nos depara el futuro

El 4 de marzo, TikTok anunció que comenzaría a aplicar etiquetas al contenido de algunas cuentas de medios controlados por el Estado. Después, hizo saber que se suspendía la publicación de todas las publicaciones y transmisiones en directo desde Rusia. Las empresa también avisó que se bloqueaba todo el contenido no ruso en Rusia, lo cual significa que un usuario con una dirección de protocolo de internet rusa ya no puede acceder al contenido no ruso de TikTok. Estas decisiones han aislado «de facto» a muchos usuarios rusos del contenido extranjero.

Aun así, TikTok se ha convertido en el origen de miles de vídeos que informan sobre la guerra en Ucrania. La búsqueda de popularidad en TikTok genera millones de reacciones y los vídeos se comparten de forma masiva; muchos de ellos terminan circulando en otras redes sociales, medios de comunicación convencionales e, incluso, en la televisión. Si bien no hay motivo para dudar de que la mayoría de los vídeos compartidos en TikTok son originales y expresan opiniones personales, merece una mayor atención el hecho de que existan influentes que reciben una compensación económica por compartir vídeos que apoyan la «operación especial» y al Kremlin.

En TikTok, la guerra encaja a la perfección en un mundo virtual donde se trivializa la violencia. Y todo esto por unos pocos rublos. En todo caso, hay razones de sobra para creer que la relevancia de TikTok en el campo de batalla informativo seguirá creciendo en el futuro cercano.