Las imágenes de cadáveres ejecutados y esparcidos por las calles de Bucha han servido para mostrar el verdadero rostro de la Rusia de Putin. Estas imágenes valen más que mil palabras a la hora de enseñar la naturaleza y los objetivos de la guerra de Rusia contra Ucrania. Aun así, los medios pro-Kremlin, respaldados por las cuentas de la diplomacia rusa en redes sociales, siguen inundando la infoesfera con narrativas que tratan de desviar la atención y ocultar las pruebas de los crímenes de guerra.
Las excusas de los medios pro-Kremlin son tan repugnantes como repetitivas: es una provocación de Ucrania, un montaje para desencadenar la Tercera Guerra Mundial, un ataque coordinado de los medios occidentales, una estrategia para distraernos de los «laboratorios biológicos de EE. UU.» en Ucrania o un complot británico, esto último explicado por Vladimir Solovyov, un propagandista ruso sancionado por la UE, mediante la similitud entre Bucha y el término inglés butcher, carnicería (todas ellas han sido ampliamente desmentidas por varios medios, entre ellos: la BBC, Bellingcat, The Insider, MediaZona, el New York Times y otros).
El Kremlin está tratando de ocupar el espacio informativo inundándolo de «explicaciones» contradictorias sobre los acontecimientos. El objetivo de ello no es solamente eludir su responsabilidad ante esta atrocidad cometida contra civiles pacíficos, sino también anticiparse y dar forma a las narrativas que servirán para rebatir y desacreditar cualquier prueba o investigación sobre los crímenes de guerra que Rusia ha perpetrado en Ucrania. La agencia de noticias estatal de Rusia, RIA Novosti, ya se ha puesto manos a la obra para cumplir con esta tarea, afirmando que Ucrania está preparando una «provocación» en Jersón que implicará la muerte de civiles.
Estas tácticas de inundar y ocupar el espacio informativo de forma preventiva, que provienen directamente del manual de desinformación del Kremlin, ya se han utilizado en otras ocasiones, por ejemplo después de que Rusia derribase el vuelo MH17. La base de datos de EUvsDisinfo contiene cientos de ejemplos de desinformación pro-Kremlin que alegan, entre otros, que la matanza de civiles en Bucha y la matanza de civiles a bordo del vuelo MH17 fue una provocación y un montaje para incriminar a Rusia y que se usaron cadáveres falsos para ello (compare las afirmaciones de 2014 y las de ahora).
Desinformación desde las cuentas de la diplomacia rusa en redes sociales
A diferencia de 2014, al Kremlin le resulta ahora más complicado inundar el espacio informativo internacional, especialmente después de las sanciones impuestas por la UE a RT y Sputnik. Simultáneamente, las cuentas de la diplomacia rusa en redes sociales han desempeñado un papel destacado en la estrategia de comunicación del Kremlin relacionada con la invasión de Ucrania. En particular, las cuentas de Twitter de las misiones diplomáticas rusas, actuando como una red coordinada, han tratado de desacreditar la información de los medios independientes sobre Ucrania y amplificar las narrativas de desinformación que justifican la invasión.
Ahora, la red diplomática rusa se dedica a difundir mentiras sobre la masacre de Bucha a través de sus cuentas de Twitter, con enlaces a un sitio web de reciente creación que difunde desinformación haciéndose pasar por una plataforma de comprobación de datos.
En Twitter, los diplomáticos rusos también participan activamente en la creación de narrativas sobre una supuesta «rusofobia» a nivel mundial. Estas teorías, que sostienen que el mundo es un lugar injusto y hostil para Rusia y la población rusa, han sido durante años el eje de las narrativas de desinformación pro-Kremlin y actualmente se están reavivando de forma deliberada en el contexto de la guerra. En las redes sociales, esto se ha materializado en la campaña promovida por las cuentas diplomáticas rusas Stop hating Russians (dejad de odiar a los rusos), la cual presenta a los ciudadanos rusos como personas perseguidas por su nacionalidad (desde principios de marzo, el hashtag de dicha campaña se ha utilizado más de 24 000 veces en Twitter).

Captura de pantalla de un vídeo compartido por la cuenta de Twitter de la Embajada rusa en Francia. Los vídeos muestran a un ciudadano ruso detenido por fuerzas del orden «antirrusas».
El 5 de abril, Twitter anunció que «no amplificaría ni recomendaría cuentas gubernamentales de estados que limiten el acceso a la información libre y que estén implicados en conflictos armados internacionales».
Red de apoyo a la maquinaria bélica
Mientras los diplomáticos rusos intentan presentar a Rusia como la víctima en el contexto de su propia agresión contra Ucrania, un esfuerzo que probablemente se intensificará en medio de los llamamientos a investigar los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad perpetrados por Rusia, los expertos en desinformación pro-Kremlin están trazando el camino a seguir.
Para levantar la moral notablemente decaída de las fuerzas invasoras rusas (y, tal vez, para evitar que sigan cometiendo saqueos y asaltos), la agencia estatal de noticias rusa, RIA Novosti, publicó un extenso artículo titulado Lo que Rusia debería hacer con Ucrania. Entre otras cosas, el texto exige la represión masiva de la población ucraniana y la prohibición del propio nombre de «Ucrania». Vea un análisis más detallado aquí.
Es en este contexto en el que la desinformación que intenta ocultar las atrocidades rusas en Bucha debería entenderse tal y como es: una red de apoyo a la maquinaria bélica rusa y parte de una estrategia deliberada para destruir a Ucrania.