No cabe duda de que este 2024 será un año intenso. En la misma línea de nuestro artículo del boletín Disinfo Review de la semana pasada, presentamos un breve resumen de Año Nuevo sobre los principales elementos que componen el panorama de desinformación del Kremlin, mientras la sociedad rusa se encuentra cada vez más sumida en la atroz guerra que Putin inició contra Ucrania. El telón de fondo lo constituyen la sovietización de la economía y el autoritarismo con el que se gobierna a la sociedad. Los medios estatales y los canales de propaganda tratan por todos sus medios de maquillar la cruda realidad con un conjunto de manidas narrativas de manipulación que se difunden en todos sus canales principales.
He aquí una actualización de las principales narrativas de la desinformación pro-Kremlin. Alerta de spoiler: a pesar de haberlas escuchado (incontables veces) en el pasado, consiguen presentar rasgos novedosos.
– Occidente mantiene una actitud belicista
Según esta narrativa, Occidente está presionando Ucrania, un país neonazi con líderes inspirados en Bandera, para seguir con la guerra a expensas de la población ucraniana. Occidente también está creando un estado fallido que abraza el nacionalsocialismo. Rusia debe defenderse, aunque aboga por la paz, al menos es así en palabras de Dmitry Peskov, secretario de prensa del Kremlin, quien siempre está dispuesto a presentar hechos alternativos. Si todo esto recuerda a la visión orwelliana del mundo de 1984, es porque la Rusia del 2024 se aproxima bastante a ello, con vigilancia, censura y control mental.
– Ucrania está condenada al fracaso y Polonia, Hungría, Rumanía y Turquía se preparan para repartírsela
Estamos ante un clásico de la maquinaria de desinformación pro-Kremlin: difundir la narrativa que niega la condición de Estado, la historia y la identidad de Ucrania. Sin embargo, esta estrategia toma ahora un nuevo giro manipulativo al sugerir que Turquía quiere apropiarse del puerto de Odesa, situado en el mar Negro. De nuevo: no se deje engañar. Ni Polonia, ni Hungría, ni Rumanía, ni Turquía tienen reivindicaciones territoriales sobre Ucrania. Solamente hay un país que está tratando de desviar la atención de sus intentos de apropiarse de territorios ucranianos y ese es Rusia. Dejemos algo claro: es el presidente Zelenski quien, en su discurso en el Foro Económico Mundial del 16 de enero, pone un poco de cordura a la situación actual con sus planes de celebrar una cumbre mundial en Suiza para conseguir la paz. Esperemos que llegue a celebrarse.
– Rusia está siendo atacada
Al parecer, este «ataque» se está fraguando en muchos frentes, incluido el de la moral pública. Así pues, la autodefensa tiene este aspecto: a pesar de la lluvia de misiles rusos y de sus bombardeos contra Ucrania, los cuales según un reciente informe de la ONU del 16 de enero han aumentado drásticamente en magnitud durante las últimas semanas y han causado la muerte de civiles, a la opinión pública rusa y a las audiencias mundiales que reciben narrativas de Moscú, se les repite una y otra vez la misma frase: Rusia solamente bombardea objetivos militares. Esta mentira se hace aún más infame con cada día de bombardeo.
En segundo lugar, Rusia supuestamente debe defender la moral pública porque, según Moscú, EE. UU. tratará de injerir en las próximas elecciones presidenciales rusas que se celebrarán en marzo. El principal candidato es… (¡sorpresa!) Putin. Su autodefensa se revela de esta manera: eliminar a los candidatos que incomoden, detener a los pocos activistas políticos valientes que quedan, encarcelar a la gente con largas penas de prisión y censurar e inundar el espacio de información pública. El Kremlin vende que está galvanizando a la sociedad, pero más bien la está petrificando.
– Hacia una tercera guerra mundial
Según TASS, una de las principales agencias de noticias estatales rusas, Occidente está dirigiendo al mundo hacia una tercera guerra mundial. Hagamos memoria… ¿Quién empezó la última guerra en Europa? TASS ha tergiversado el significado de las recientes declaraciones del ministro de Defensa alemán sobre la necesidad de que Alemania (y otros países) refuercen sus capacidades de defensa. En una fecha anterior, en vista del comportamiento agresivo de Rusia, la Primera Ministra estonia habló del papel de la OTAN en el flanco oriental. TASS sigue la estrategia rusa de alardear de su potencial, incluyendo amenazas nucleares destinadas a intimidar a la opinión pública europea para que se doblegue ante Moscú.
– En realidad, las ciudades ucranianas son rusas, pero están sometidas a un régimen neonazi
Según los medios de comunicación del Kremlin, la mayoría de ciudades de Ucrania son rusas. Ahora mismo, ciudades como Kiev, Járkov, Odesa, Dnipró y Nicolaiev, se encuentran temporalmente bajo ocupación. Este es quizá el ejemplo más claro de la visión que tienen del mundo al revés. Sobran comentarios.
– El PIB ruso crece, pero ¿se puede comer un tanque (destruido)?
En las últimas semanas, Moscú ha creado un gran revuelo afirmando que la economía rusa está creciendo y que ha superado a otras naciones a pesar de las sanciones. Los expertos independientes ponen en cuestión las estadísticas oficiales y la calidad de tal crecimiento económico. Incluso si nos ceñimos a la realidad, la cifra oficial de crecimiento del 3 % en 2023 se debe principalmente al estímulo financiero estatal de los sectores relacionados con la guerra y a unos mayores ingresos en la exportación debidos a la devaluación del rublo. La inflación está al alza.
En una economía de guerra en la que una parte significativa del gasto público es confidencial, cerca del 40 % o incluso el 50 % de los gastos estatales se destinan al ejército y a la creciente industria de producción de armas. Esto plantea la siguiente pregunta: ¿este crecimiento es sinónimo de una situación económica sostenible y beneficiosa para la población? Teniendo en cuenta las importantes pérdidas en combate: ¿los tanques pueden pasar a ser parte de la dieta rusa?
– Serbia y Asia Central: Occidente trata de instigar revoluciones de colores
Como ya hemos documentado, tanto Serbia como los países de Asia Central se encuentran bajo el radar de Moscú y cada acontecimiento político se mira desde un prisma de paranoia en el que las dinámicas políticas locales se atribuyen a las actividades subversivas clandestinas llevadas a cabo por EE. UU., la UE u Occidente. Existe una negación casi total de las aspiraciones de la población local. Como no podía ser de otra manera, las manifestaciones populares en torno a las elecciones celebradas en Serbia el pasado diciembre son tachadas de ataques instigados por EE. UU. y la UE similares a las «revoluciones de colores/Maidán» y se comparan con las de Georgia en 2003, Ucrania en 2004 y Bielorrusia en 2010.
Reconocimiento internacional de la desinformación como riesgo principal
Además, esta semana se celebra en Davos (Suiza) el Foro Económico Mundial. El Informe de Riesgos Globales para 2024, que publica anualmente el FEM, clasifica la información errónea y la desinformación como los mayores riesgos a corto plazo, mientras que el clima extremo y la alteración de los ecosistemas terrestres son la mayor preocupación a largo plazo. Conocer el riesgo es el primer paso para abordarlo. Seguiremos analizando el espacio de la desinformación para contribuir al desarrollo de la resiliencia de nuestros lectores.

Bajo nuestra radar de desinformación esta semana
- Según el medio ruso de control estatal Sputnik: «Los resultados de las elecciones en Taiwán son una victoria para el imperio de Occidente». En primer lugar, los resultados son un reflejo de la voluntad libre y democrática de la ciudadanía de Taiwán. Estaría muy bien que este concepto sirviera de inspiración para las elecciones rusas.
- Una nueva vuelta de tuerca a la cuestión energética: una sanguijuela llamada Europa agota los recursos energéticos de sus antiguas colonias. La cuestión de la energía está rodeada de una serie de narrativas manipuladoras. Durante años, Moscú ha tratado de asustar a la población europea diciéndoles que sin el gas ruso se congelarían casi hasta morir y que el colapso económico que provocaría la falta de gas ruso barato dejaría sin empleo a la mayoría de los europeos. Esa fantasía del Kremlin no se ha materializado. Ahora, RT (anteriormente Russia Today, que emite contenido a nivel global en todas las principales lenguas del mundo) afirma que la UE agota los recursos energéticos de sus antiguas colonias, lo que priva a estos países de desarrollarse. Rusia se vende como el protector y fiel amigo de muchos países, especialmente de África, Oriente Medio y América Latina, al tiempo que promueve el anticolonialismo y una actitud antiestadounidense.
- ¿Cómo escandalizar a la audiencia? La principal cadena de televisión, Russia24, afirmó que se sirve carne humana en restaurantes chic de Occidente. Siguiendo la tradición de manipular a la audiencia rusa con sórdidas historias sobre el supuesto estilo de vida depravado de la población europea y sus enfermos valores morales, la emisora presentó esta estupidez como una noticia creíble, pero «olvidó» mencionar su tono satírico. Si este reportaje se hubiera emitido en 2023, seguro que habría aparecido en el calendario de adviento que publicamos en Instagram sobre las afirmaciones más descabelladas del ecosistema pro-Kremlin durante el año.