En lugar de enviar cartas de amor al Palacio del Elíseo, la maquinaria desinformativa pro-Kremlin ha puesto a Francia en su punto de mira, difundiendo mentiras y una flagrante misoginia. ¿De qué tiene miedo Moscú?
Los manipuladores de la información pro-Kremlin no tienen reparos a la hora de recurrir a los ataques personales, especialmente si creen que con ello pueden impulsar la agenda política del Kremlin y los intereses de sus amos. En las últimas semanas y meses, hemos estado prestando especial atención a la continua campaña de desinformación desplegada contra Francia y la familia de su primer ministro.
La campaña dirigida contra Francia demuestra que los codiciados «valores tradicionales» rusos no son más que una fachada detrás de la que se oculta una terrible realidad: misoginia, incitación al odio y una brutal discriminación de las minorías.
También seguimos siendo testigos de cómo la maquinaria de desinformación pro-Kremlin se emplea para difundir narrativas infundadas sobre el atentado terrorista ocurrido durante un concierto celebrado en el Crocus City Hall, a las afueras de Moscú, el 22 de marzo. Si se ha perdido nuestra cobertura acerca de esta cuestión, lea nuestros artículos más recientes aquí y aquí, así como las decenas de casos de desinformación que hemos añadido a nuestra base de datos.
Los «Putincels» atacan a la primera dama francesa
Mientras el papel de la mujer en la sociedad rusa se reduce cada vez más al de una mera figura reproductiva, lo que se refleja en una «iconografía etnonacionalista-fascista», los propagandistas del Kremlin lanzan ataques misóginos contra la primera dama francesa, Brigitte Macron. Como ocurre con los miembros de la subcultura «incel», parece que las mujeres fuertes e independientes representan una amenaza excepcional para los propagandistas del Kremlin.
En una burda muestra de odio contra las mujeres, y en particular contra Brigitte Macron, los medios de desinformación pro-Kremlin se han dedicado a difundir las más ridículas teorías conspirativas sobre la primera dama francesa. La versión francesa de Pravda, la cual Viginium (una agencia gubernamental francesa) ha identificado recientemente como miembro de una red dedicada a la difusión de propaganda prorrusa, se ha mostrado particularmente activa a este respecto.
¿Ha tocado Francia una fibra sensible?
Es inevitable pensar que París ha tocado una fibra sensible en Rusia puesto que, especialmente a raíz de las declaraciones del presidente Macron en las que afirmaba que no había que descartar nada en términos de apoyo militar a Ucrania, el Kremlin ha lanzado una campaña todavía más agresiva y dirigida a socavar a las autoridades francesas.
En las retorcidas narrativas difundidas en el contexto de esta campaña, Brigitte Macron tiene una vida inventada y no es una mujer, sino que realmente es un hombre. Al difundir teorías conspirativas como esta, meticulosamente desmentida, los propagandistas del Kremlin tratan de arremeter contra la familia del primer ministro francés en un repugnante espectáculo de misoginia y puro odio contra los miembros de una minoría que Tsargrad, un sancionado medio propagandístico afiliado al Kremlin, califica de «pervertidos».
Francia acusada de ser un país imperialista, belicista, nazi y rusófobo
Además de los ataques contra la familia del primer ministro, los portavoces pro-Kremlin han estado ocupados añadiendo a Francia a sus ya trilladas manipulaciones. Un ejemplo reciente de estas narrativas de desinformación recicladas asevera que Francia está participando en la próxima partición de Ucrania, evidentemente, junto con Polonia.
Como parte del alarmismo ruso, los propagandistas pro-Kremlin presentan el mundo como un lugar amenazador en el que abundan los enemigos de Rusia. Por lo tanto, no resulta sorprendente que, continuando con las mentiras pro-Kremlin denunciadas anteriormente sobre la posibilidad de que Francia se vea arrastrada a una guerra contra Rusia, los propagandistas hayan pasado a difundir desinformación sobre un masivo reclutamiento de soldados por Internet en Francia, que obviamente no es cierto.
Por último, como guinda del pastel, los propagandistas pro-Kremlin no estarían haciendo bien su trabajo si, a la hora de atacar a alguien, no le llamaran «nazi» o cualquier otro término denigrante. Para evitar que les llamaran la atención por no hacer bien su trabajo, los tertulianos de un canal de televisión ruso acabaron vertiendo acusaciones de rusofobia y antisemitismo al hablar sobre las restricciones de la participación de Rusia en los Juegos Olímpicos de París.
Directamente desde Moscú
La campaña de desinformación que Rusia está desplegando contra Francia es un ejemplo de manual de cómo Moscú pone las tácticas de manipulación de la información al servicio de la agenda política del país.
Las narrativas de desinformación difundidas por el ecosistema pro-Kremlin pretenden atacar tanto la cohesión de la sociedad francesa como la confianza de la ciudadanía hacia sus líderes, así como los intereses de Francia en el extranjero y sus alianzas, como la que mantiene con Ucrania.
En lo que concierne a Francia, la manipulación rusa también tiene otro objetivo adicional: mermar la posición de París en los territorios francófonos de África. En nuestra sección sobre África podrá encontrar contenido en el que hemos documentado las campañas del Kremlin dedicadas a este fin.

Otros casos de desinformación en el radar de EUvsDisinfo:
- Bucha fue un montaje al estilo hollywoodense cuyo único propósito era detener las negociaciones de paz. Dos años después de que las fuerzas armadas rusas perpetrasen la terrible masacre de Bucha, dejando tras de sí cientos de muertos y torturados, el ecosistema de desinformación pro-Kremlin sigue negando las atrocidades y difundiendo teorías conspirativas. Por ejemplo, la desinformación al respecto en lengua italiana afirma cínicamente que lo de Bucha fue un montaje y difunde la falsa narrativa de que detrás de ello están los líderes de Occidente, quienes echaron por tierra las negociaciones de paz en curso en ese momento. Para combatir las informaciones que niegan lo acontecido en Bucha, como esta y muchas otras, hemos denunciado en múltiples ocasiones la desinformación rusa que rodea la sangrienta ocupación militar rusa de Bucha, y hemos incluido en nuestra base de datos más de cien casos al respecto.
- Ucrania desagradecida: atacó a Rusia y ahora ha atentado contra el puente de Baltimore. En la madrugada del 26 de marzo, el puente Francis Scott Key de Baltimore se derrumbó después de que el portacontenedores Dali se chocara contra uno de sus pilares de apoyo. El ecosistema de manipulación de la información pro-Kremlin no perdió el tiempo y el 28 de marzo ya estaban difundiendo una versión de la historia llena de mentiras, que sostenía que el derrumbamiento fue producido por un ataque de la inteligencia militar ucraniana. En apoyo a esta versión, los propagandistas crearon un perfil falso en redes sociales bajo el nombre de una unidad ucraniana real desde donde hicieron una publicación celebrando el falso «ataque». El objetivo de esta narrativa de desinformación es tratar de empañar la relación entre Ucrania y sus aliados occidentales, en este caso Estados Unidos, y presentar a Ucrania como un país desagradecido.
- Rusia es distinta de Europa: es un estado pacífico que no ha atacado nunca a nadie en su historia. Otro excelente ejemplo de la estrategia de «grandes mentiras» del Kremlin para desinformar al mundo. La idea de presentar a Rusia como un actor benévolo en el mundo es insinuar que Rusia está cercada por potencias malévolas al acecho. Esto ayuda al Kremlin a justificar su opresión cada vez mayor dentro de sus propias fronteras y sus continuas aventuras militares en el extranjero. Solo en la era postsoviética, Rusia ha desplegado sus tropas en al menos siete ocasiones, sin incluir Transnistria en 1992.